El próximo movimiento de Lambiase también resulta digno de mención. Siempre es revelador cuando alguien abandona un equipo para unirse a otro en una trayectoria horizontal —sin ascenso aparente—, y esto parece ser precisamente lo que ha hecho Lambiase al trasladarse al equipo McLaren, dirigido por Brown. Fuentes consultadas por ESPN revelaron que Aston Martin se había puesto en contacto con Lambiase al menos una vez en los últimos 12 meses para ofrecerle el puesto de director de equipo; sin embargo, dichas propuestas fueron rechazadas. Pese a ello, ha aceptado un cargo en McLaren que resulta similar —en lo que respecta a la ubicación de su nombre dentro del organigrama en relación con las figuras de mayor jerarquía del equipo— a la posición que ocupa actualmente en Red Bull.

Múltiples fuentes han comentado a ESPN que el ambiente interno en el actual equipo Red Bull ha sido deficiente; una sensación que se ha visto aún más acentuada por el lento y frustrante comienzo del equipo en este nuevo ciclo reglamentario de la Fórmula 1. Ver a un miembro de alto rango del equipo —y, tal vez, al aliado más cercano de su piloto estrella— dispuesto a dar un paso lateral hacia otra escudería no hará más que reforzar la idea de que algo falla de raíz en el núcleo de las operaciones de carrera de Red Bull.

Nadie sabe con certeza cuál será el próximo paso de Verstappen; no obstante, tras conversar el jueves con diversas fuentes en el *paddock* de la F1, la percepción general —tanto dentro como fuera de Red Bull— resultó inequívoca. La marcha de Lambiase —aun cuando no vaya a materializarse de inmediato— podría convertirse en el clavo final en el ataúd de las posibilidades de Red Bull para convencer a Verstappen de que supere su actual descontento con la Fórmula 1 y continúe compitiendo más allá de 2026.

Dispone de varios meses antes de tener que tomar esa decisión —podría activar las cláusulas de rescisión en agosto si no ocupa el segundo puesto o uno superior en la clasificación, aunque, en realidad, no está obligado a comunicar su decisión al equipo —sea cual sea esta— hasta el mes de octubre—; sin embargo, a la luz de los últimos acontecimientos, todo parece indicar que el desenlace ya está escrito de forma ineludible.