Coahuila
Hace 3 años
Recientemente, en nuestro país circuló en distintas plataformas, un video en el que una menor agrede a otra, desafortunadamente la menor agredida fallece días después a causa de los golpes que recibió. La toma de las imágenes, su transmisión y su divulgación, se ha criticado severamente en las mismas redes sociales, debido al grado de violencia que en él se observa, así como de las consecuencias que se derivaron del hecho.
Facebook, WhatsApp e Instagram, son las redes sociales con mayor porcentaje de usuarios en México, que van de 93 a 80% de la población mexicana que las usa, y en cada una de ellas fue replicado el video al que hemos hecho mención. Sin embargo, el problema no es tan sólo la difusión y el acceso a este material tratándose de menores de edad, el problema es la forma en la que se recibe y la reflexión que se hace sobre la información que se recibe, sin contar con la madurez necesaria para analizarlo.
Esta misma semana, el Gobernador de Utah, en Estados Unidos, Spenser Cox, promulgó durante una ceremonia en el Capitolio estatal, dos cuerpos legislativos, presentados por el senador republicano Michael McKell, sobre la regulación de las redes sociales en ese estado.
Al no considerarse en el vecino país un proyecto federal que regule la protección de los adolescentes de los contenidos en línea, se convierte en la primera legislación en su tipo, que a su implementación podría ser replicada por otros estados como Arkansas, California, Connecticut, Ohio y Texas, que cuentan con proyectos similares y con algunas variaciones.
La legislación prácticamente impone un toque de queda digital de 10:30 pm a 6:30 am, impidiendo que menores y adolescentes accedan a sus cuentas de internet. La normatividad también se dirige a empresas de tecnología y prohíbe los anuncios para menores de 18 años en ese horario, además de imponer otras obligaciones.
La entrada en vigor de dichas disposiciones está señalada para el 1 de marzo de 2024, por lo que las empresas de redes deberán prepararse para ello, ya que además de que impone restricciones a menores de edad para el uso de redes sociales, se requerirá autorización de los padres para que los menores de 18 años puedan suscribirse y será una obligación de las compañías verificar el requisito de la edad, además de otorgar el acceso a los padres a cuentas y mensajes privados de sus hijos.
Adicional a ello, se imponen otras cargas a las empresas, como la prohibición de recopilar los datos de los usuarios menores de edad y no difundir contenido que les cause adicción.
Se señala que la normativa solamente trata de proteger a los niños. MiKell, afirmó, que este es el mejor camino para evitar que los niños sucumban a los efectos negativos, y en “ocasiones mortales”, de las redes sociales, ya que la depresión, la ansiedad y las ideas suicidas han aumentado drásticamente entre los adolescentes en Utah y todo Estados Unidos, a la par del crecimiento de las redes sociales.
Por otra parte, algunos expertos señalan su preocupación en la implementación de la legislación, pues suponen un riesgo de afectación a la privacidad de los derechos de los menores o jóvenes, así como su derecho a la libertad de expresión.
¿Existe la voluntad de que las empresas cuiden el contenido al que tienen acceso los menores de edad?, suponemos que sí. Pero es un hecho que los padres y los gobiernos deberían ocuparse de los asuntos relacionados con el contenido al que se encuentran expuestos los menores de edad hoy en día.
La iniciativa ha causado polémica y causará más su implementación. Pero en nuestro país ¿la regulación de internet será la vía para proteger a los menores y jóvenes mexicanos?, y en el entorno familiar, ¿conocemos el contenido que reciben jóvenes y niños a través de las plataformas y redes sociales? Empecemos por ahí.
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