Si no es por la ofensa que significa, resultaría de “risa loca”.
Y es que no sólo se trata de un inédito político “impensable” en México, sino de una estratagema que, por la vía de las urnas, podría acabar con Morena y sus gobiernos estatales y municipales.
Sí, una “jugada” política “maestra”, diseñada en Washington y en la que el Gobierno mexicano parece que “cayó redondito”.
Sí, el Gobierno de Claudia Sheinbaum se tragó “el sapo y la serpiente”.
Una táctica política que no sólo significa una verdadera “intromisión a la soberanía política del partido en el poder”, sino que será llevada a cabo por los propios líderes de Morena; tanto de Palacio, como de Palenque.
Un diseño político en donde los candidatos y candidatas a puestos de elección popular –en la contienda electoral mexicana del 2027–, serán “palomeados” por el propio Gobierno norteamericano.
¿Cómo que “Palomeará” el Gobierno de Trump a los candidatos mexicanos a la contienda electoral del 2027?
En efecto, los jefes y dueños del partido oficial, Morena, deberán llevar a las candidaturas de gobiernos estatales y municipales –que serán renovados en 2027–, sólo a aquellos “perfiles limpios”, lo que significa que no están vinculados con el crimen organizado.
De lo contrario, del propio Departamento de Estado norteamericano saldrá “el tache” y la exhibición pública de que los aspirantes –los que tengan la cola sucia y apestosa–, aparecerán en “la lista negra” –de políticos ligados a los cárteles mafiosos mexicanos–, que elaboró el Gobierno norteamericano.
Pero vamos desde el principio.
Como saben, desde su llegada al poder, el Gobierno de Trump acusó a los cárteles mexicanos de ser el mayor peligro para los norteamericanos, al extremo de que, por ejemplo, declaró al “fentanilo”, armas de destrucción masiva y a los grupos criminales como “terroristas”.
Con esas clasificaciones, el Gobierno de Trump amenazó con lanzar una cacería contra las mafias mexicanas, sin importar reglas diplomáticas.
Al mismo tiempo, de la Casa Blanca salieron acusaciones directas de que el partido oficial mexicano, Morena y sus gobiernos federales –como los de López Obrador, Claudia Sheinbaum–, además de gobernadores, legisladores y alcaldes, mantienen vínculos con las mafias del crimen.
El propio Trump llegó al extremo de asegurar, de manera pública, que en México mandan las bandas criminales; acusación que molestó a la Presidenta mexicana, a pesar de que es completamente cierta.
Por eso, el Departamento de Estado de Washington emitió alertas no sólo para cancelar las visas norteamericanas a no pocos gobernantes y políticos mexicanos, sino que filtró a los medios una lista de quienes pudieran ser detenidos en cualquier momento, por el presunto delito de colaborar con las bandas criminales.
Pero el extremo se produjo cuando el Gobierno norteamericano pidió la extradición de uno de los probados “narcogobernadores” mexicanos, el sinaloense Rubén Rocha Moya, quien llegó al poder mediante una grosera “narcoelección” que en su momento aquí se detalló de manera puntual.
Al nombre de Rocha Moya le siguieron muchos otros gobernantes, políticos y legisladores de Morena también presuntamente vinculados con los cárteles mexicanos.
Todo lo anterior en medio de la mayor crisis política que ha vivido no sólo el partido gobernante en México, sino sus propios jefes y dueños, quienes viven en medio de una constante amenaza de eventuales traiciones.
Es decir, que todo aquel Gobernante, político o legislador de Morena que ve descubierto su vínculo criminal, no duda en amenazar con el clásico de las mafias históricas: “¡Sí caigo yo, caemos todos!”.
Lo cierto es que hoy en Morena nadie se salva de aparecer en las listas de mafiosos que tiene en su poder el Gobierno norteamericano.
Pero tampoco nadie se salva de las amenazas de que sus socios, amigos y entenados pueden “cantar” y “chivatear” en cualquier momento, sobre las verdaderas alianzas y negocios sucios en los que han participado todos los integrantes de ese cartel criminal llamado Morena.
Y precisamente esa el “salvoconducto” que hoy mantiene a Rubén Rocha Moya libre y “a salto de mata”.
Sin embargo, lo que no esperaban en Morena, es que “Los Chapitos” y su claque criminal, ya está pactando una entrega voluntaria, con el Gobierno de Trump, a cambio del beneficio de convertirse en “testigos protegidos”.
Y ese golpe de timón le puede entregar “en bandeja de plata” al Gobierno norteamericano todas las pruebas de las alianzas de los “narcogobiernos” de López Obrador y de Claudia Sheinbaum.
Sí, la feria de “traiciones” y “canciones” apenas comienza, mientras que los candidatos de Morena para el 2027 serán palomeados por Trump.
Al tiempo.
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