Estoy convencido de que Andrés Manuel sería un gran astronauta porque siempre encuentra espacio para decir tonterías. A eso hay que sumarle, por supuesto, que está acostumbrado a moverse sin gravedad, porque se la pasa diciendo: “que se caiga la economía no es grave, lo que importa es que el pueblo sea feliz”. Y, claro, porque el señor Presidente siempre anda en la Luna. ¿Por qué lo digo? Porque en la semana en que más muertos se han registrado, causados por el coronavirus, López Obrador anuncia ¡que saldrá de gira!
Es como ir a comprar cigarros en medio de un huracán categoría 5. Cuando veo al Presidente de México decir ese tipo de cosas, es inevitable preguntarme: ¿está tonto o se hace el tonto? Vaya, me queda claro que está desesperado por salir de Palacio Nacional y alejarse de su esposa, digo, de seguir por el país en campaña, como si todavía fuera candidato.
Sin embargo, por muchas ganas que tenga de seguir sintiéndose el mesías tabasqueño, ¿pues qué acaso no entiende que el Covid-19 puede ser mortal y que él es una persona vulnerable por su infarto, por su edad y por su presión alta? Tengo la sospecha de que AMLO es de esos que creen que el coronavirus “no existe”. Conozco a dos que decían lo mismo y ni siquiera pudimos velarlos porque pasaron directo al horno.
Seguramente sus seguidores dirán que es muy valiente por querer salir a la calle en estos momentos, pero tratándose de una emergencia sanitaria no hay que confundir la valentía con la tontería. Valiente es el personal médico que va a enfrentarse al coronavirus todos los días. Valientes son las y los enfermeros que, pese a tener todo en contra, siguen cumpliendo con su labor. Y aunque dicen que no hay borracho que coma fuego, en este caso específico del coronavirus, Andrés Manuel parece estarle jalando la cola al diablo.
En lugar de irse de gira a Cancún, mejor debería apuntarse como voluntario para ser astronauta de la misión Space-X que ayer debió haber despegado al espacio. Todo estaba listo para volver a ver -¡por fin!- un cohete despegar de la Tierra, pero la maldita lluvia obligó a la NASA a posponer el lanzamiento de la nave y ahora será, si no hay contratiempos, el próximo sábado.
Dado que al Presidente le gusta hacer lo que nadie ha hecho, ¿por qué no se sube al cohete y se va a dar una vuelta por el espacio? A lo mejor así, viéndolo con un poco de distancia, se da cuenta del desastre en el que tiene metido a México. De hecho, la economía va tan mal que a estas alturas si nos cae encima un meteorito, ¡nos hace un favor!
El semáforo descompuesto
El próximo 1 de junio empieza la reapertura en todo el país, según el Gobierno federal, pero según los gobiernos de los estados, ¡la cosa es calmaaada!
Con eso de que a AMLO le urge que ya se abra todo, aunque se muera quien se tenga que morir, los y las gobernadoras no quieren, literalmente, cargar con el muerto. Porque quien se negó a usar cubrebocas fue AMLO, quien se tardó en tomarse en serio la pandemia fue AMLO, quien se quedó sin respiradores y sin equipo de protección fue AMLO, quien desmanteló el Seguro Popular fue AMLO, quien aplicó recortes al presupuesto con tijeras de pollero fue AMLO. y en general fue el Presidente el que permitió que la pandemia se convirtiera en algo más grande de lo que, ya de por sí, era. De ahí que ahora los gobers prefieren irse más despacio, para no tener que cargar la culpa del Presidente que la regó en todo lo que pudo. ¡Vaya! Hasta en sembrar una ceiba en el Zócalo, la regó.
¡Nos vemos el domingo!
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