Llega la Navidad y con ella la necesidad de sentirnos contentos y satisfechos por los logros alcanzados en los meses que han quedado atrás. En lo personal, cada quien realizará en privado la selección de motivos que darán a la cena de Nochebuena el grado de alegría que hayamos merecido; en lo público, las satisfacciones dadas a los ciudadanos por parte de nuestros políticos y gobernantes deberán verse reflejadas en palpables prestaciones obtenidas por virtud del buen desempeño de cada uno de ellos en el ejercicio de su mandato.
Bajo esta circunstancia y dadas las condiciones políticas actuales de nuestro país, los mexicanos debemos enfocarnos únicamente a lo bueno ocurrido en estos meses que han quedado atrás, todo esto para no recordar y hacer como el Presidente, restándole importancia a los principales escándalos de la presente Administración federal, mismos que, aunque nos hagamos los disimulados, son por demás dolorosos.
Por si usted no sólo sabía, le recuerdo que durante este fin de semana en Guanajuato, se registró la muerte de al menos 16 personas en dos hechos violentos. Uno de ellos en la ciudad de Salamanca, donde un comando armado entró a una barbería matando a cuatro personas que se encontraban en el local; en el segundo, un grupo de sicarios irrumpió en una posada, en el municipio de Salvatierra, para dar muerte a 11 jóvenes, dejando heridos a, por lo menos, otros 12.
Ya días antes, en Celaya sucedió el asesinato de cinco jóvenes, y el enfrentamiento de agricultores con sicarios de la Familia Michoacana en la comunidad de Texcapilla, municipio de Texcaltitlán, del Estado de México, en el que 14 personas murieron, en su mayoría delincuentes, pero 10 personas no han sido localizadas, porque están en manos de la Familia Michoacana, mismos que piden intercambiarlos por los organizadores civiles de la revuelta, según la misma gobernadora Delfina Gómez.
Por desgracia, desde enero, este año fue malo en materia de seguridad, y desde entonces se empezaron a contabilizar masacres: en ese mes, siete personas fueron asesinadas dentro de un bar de Jerez, Zacatecas. Los medios locales señalaron que un grupo de hombres armados arribó al sitio y abrió fuego contra todos los presentes.
Así pues, el pasado mes de octubre, en el municipio de Coyuca de Benítez, en Guerrero, 13 policías fueron ejecutados, incluido el secretario de Seguridad local y el director operativo, luego de una emboscada, cuando realizaban un recorrido, además los cinco jóvenes cuyos cuerpos fueron encontrados en el municipio de Celaya, Guanajuato, que eran estudiantes de Medicina, y otro más se sumó a los cuantos días, entre muchos otros en este lamentable año.
De igual forma, en este año, además de las anteriores, se registraron otras matanzas en estados como Baja California, Guanajuato y Guerrero elevando el promedio de masacres en México al día a 1.3 veces, según la Organización Causa en Común, la cual asegura que de enero a octubre de 2023 hubieron 355 masacres en México, lo que a todas luces es alarmante.
Así pues, mi consejo es que si queremos estar tranquilos en estas fiestas decembrinas, lo mejor es que hagamos como el Presidente, y no recordemos que, sólo en este 2023 la violencia en nuestro país ha rebasado cualquier medida y que por esa causa miles de familias pasarán una muy triste Navidad, con tanta joven víctima.
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