Años pasados que nunca se olvidarán
Cada era tuvo su ciclo, punto de partida de una cronología en la música mexicana y al final de los años 40 del siglo pasado, surge un trío de guitarristas que habrían de darle vigencia a la canción denominada Bolero, que llega de Cuba, a Yucatán, México.
Los Panchos no sólo lograron la armonía de las tres voces, sino uno de sus fundadores: Alfredo Gil (Bojalil) adapta una guitarra que denomina requinto de 12 cuerdas, más pequeña y con una escala corta. Sus cuerdas dobles le dan un sonido distintivo y rico, ideal para melodías rápidas y ornamentadas en una perfecta acústica con cuerdas de metal.
Los Panchos (Alfredo Gil, Hernando Avilés y Jesús Navarro), un importante grupo fundado en 1949, logró dignificar la profesión y hacer posible que los tríos entraran en lugares que les estuvieron vedados por años. Antes de la aparición de Los Panchos, los tríos se dedicaban a dar serenatas y a cantar en los bares; después de ellos adquirieron rango social y alta jerarquía dentro del ambiente musical. Las disqueras se los disputaban y los más caros centros nocturnos les ofrecieron trabajo.
Este es un periodo de la historia musical también de nuestra ciudad, donde surgieron famosos tríos que dieron realce y carácter cultural a la música y a los poemas que salieron de compositores y arreglistas, logrando un matiz muy especial.
Hubo una época en el Saltillo de nuestra juventud que era muy romántica y amorosa, y llevábamos serenata a la novia o a la madre, incluso hubo un lugar donde se congregaba la mayoría de los tríos de antaño, una cantina, el Bar Primavera y eso me motivó recordar a algunos de aquellos grupos o tríos que prestaban sus servicios para tal fin y la lista parece interminable.
Comencemos con Los Abuelos, grupo de instrumentos de cuerda (violines). Los Guerrilleros del Norte, un trío músicovocal donde la mandolina era el instrumento principal.
Hubo un trío de estudiantes del Ateneo Fuente, denominado Danés, integrado por José Badillo, Carlos Calderón y Celestino Torres. Otro trío de voces y guitarras fue el del Tecnológico de Saltillo. Ellos entonaban canciones a sus novias y a las de otros estudiantes, que muchos reconocen como una bonita experiencia y una bella recordación.
Fueron inolvidables las serenatas que los chavos llevaban a las muchachas venidas de todo el estado al internado de la Normal por la calle Xicoténcatl, con la rondalla de la escuela.
Muchos jóvenes y adultos llevábamos serenatas a la novia, a la esposa o a la amiga para conquistarla con Beto García y su trío Social, o con los Químicos, con canciones de Los Panchos, Los Dandys, Los Tecolines, Tres Ases, y muchos más.
Hay que revivir de esos años pasados que nunca se olvidarán, como cuando se juntaban varios compañeros de la Rondalla y llevaban serenata a las jefecitas el Día de las Madres y a las novias por puro gusto o para contentarlas.
Y recordamos a cancioneros como los hermanos Jorge y Marco Antonio Gámiz, Alfredo, Rocha, Beto, Mónico, Chuy González, Francisco Balderas y José Antonio Medrano.
Los saltillenses estaban muy enamorados de sus novias y a muchas de ellas las hicieron esposas con poemas hechos canciones. La lista de tríos de nuestro tiempo es considerable, hoy quiero rendir homenaje a Gerardo Herrera Ramírez y su trío Los Sembradores. Y hay historias como la de tres jóvenes saltillenses que formaron el Trío Imperial.
Dentro de las voces y guitarras la era romántica le dio cabida a las rondallas, para terminar con el ciclo de los tríos, con grupos creados por instituciones, fábricas o empresas como el del Grupo Industrial Saltillo, de la Universidad Autónoma Antonio Narro o la del Tecnológico de Saltillo.
Pero parece que la música de tríos se aferra a no desaparecer, aunque con pocos grupos de cancioneros que se siguen apostando en las calles Allende y Aldama cada noche y hasta el amanecer. Como un trío de señores de la tercera edad que hace el deleite de los comensales del Café Viena de Saltillo.
Pero en otros restaurantes, como antaño, ya no hay guitarristas amenizando, ahora son tríos del fara-fara (acordeón, contrabajo y bajo sexto).
En los años 60 se da la invasión del rock en México y el nacimiento de una nueva sensibilidad. La producción de boleros y canciones para trío disminuyó, pocas canciones tuvieron la misma calidad y éxito de antes.
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