Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Muere el ‘Monstruo de Atizapán’ en prisión de Edomex SCJN pone límites a la pirotecnia por caso de una niña que sufría pánico, ansiedad y dolor por las detonaciones Bloquean avenidas y autopista en Matamoros y Reynosa; lanzan ponchallantas para frenar autoridades Estudiante bromista estará 10 días en Centro Juvenil en Eagle Pass Precio del dólar hoy 29 de octubre 2026

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Warsh y su nuevo estilo

Por Columnista Invitado

Hace 9 horas

Por: Joel Martínez

 

El Comité de Tasas de la Reserva Federal (FOMC, por sus siglas en inglés) de ayer fue ambiguo y hasta aburrido, quizá sea parte del nuevo prototipo del manejo de la política monetaria de Kevin Warsh.

La decisión de dejar la tasa de referencia sin cambio, en el rango de 3.75 a 4%, era ampliamente esperada, igual no sorprendió que fuera tomada por mayoría de 10 a 2.

El desconcierto es que no hubo mensaje implícito de alza para el FOMC del 9 de diciembre.

Poco a poco se impone el mantra de Kevin Warsh de “no debe haber forward guidance”.

Es tanto el hermetismo del presidente de la Fed, que en la conferencia de prensa le preguntaron por qué simplemente no subieron las tasas hoy y la respuesta fue una reflexión distinta a la pregunta que nunca respondió.

Lo único que queda es buscar patrones de comportamiento recientes que obligan a Warsh a reconocer de última hora que hay peligro inflacionario y aceptar un apretón monetario como pasó en el FOMC del 16 de septiembre.

En esa ocasión, el presidente de la Fed, en su discurso del 28 de agosto en el evento de Jackson Hole, incluyó declaraciones de alarma por la inflación y la necesidad de ser monetariamente estrictos.

Luego vino una violenta alza de los precios del petróleo por la reanudación de la guerra en el Golfo Pérsico, que abortó la tesis de que estaban en un proceso de “desinflación” (ver En el Dinero del 17 de septiembre: “La Fed subió y no hay catástrofe”).

Hasta ahora, hay reportes de precios “calientes” y, tanto el comunicado como Warsh, reconocen una inflación alta con un fuerte crecimiento, pero también que hay que esperar más datos.

Además de lo poco interesante que contestó a regañadientes en la conferencia de prensa, fue sobre la importancia de que los precios del petróleo bajen:

“¿Ve alguna correlación entre el alza de los precios del petróleo y cómo han afectado a la inflación? Además, ¿cree que la inflación baje una vez que estos precios caigan?”.

Warsh respondió que no quisiera dar una respuesta hipotética, pero que sí hay una relación y últimamente la ha podido observar, ocasionada por los temas geopolíticos recientes, dijo que sólo quiere esperar a ver esto por varios meses, pero que no es un periódico que cuando disminuyan saldrá a gritarlo, pero que definitivamente es algo que estarán observando.

Igual que en septiembre, los altos precios del petróleo, producto de una guerra ya muy prolongada que nadie sabe cuándo va a terminar, serán una variable clave para el FOMC del 8 de diciembre.

También fue importante la reflexión de Warsh expresada en la conferencia, en el sentido de que no ve que la inflación sea por demanda agregada.

Para avanzar en su rediseño, Warsh anunció un ajuste en el calendario de reuniones del FOMC, para permitir discusiones más profundas y estratégicas.

El próximo año, una de las ocho reuniones tradicionales de política se dedicará a una discusión más estratégica y, para 2028, aumentarían a dos.

El mercado de futuros lee bien al FOMC y el nuevo estilo de Warsh, pero no cree que algo vaya a mejorar en las presiones inflacionarias, de hecho, mantiene 85% de probabilidades de que la tasa de los fondos federales suba 25 puntos base (pb) en diciembre, para ubicarse en el rango de 4 a 4.25 por ciento.

Incluso mantiene el escenario de otros dos apretones en 2027: en marzo y en junio.

El ciclo alcista y la velocidad con que lo haga la Fed son muy importantes para la postura de Banxico y para reafirmar el canal de alza del tipo de cambio.

Por ahora, el Banco de México tendrá dificultades para recortar su tasa la semana entrante, debido al fuerte repunte de la economía y a un pequeño rebote de la inflación en la primera quincena de octubre.

Asimismo, hacia adelante, entre más se consolide un escenario de incremento de los fondos federales, el canal alcista del tipo de cambio que se inició el 4 de septiembre se reforzará.

El viernes 4 de septiembre el precio del dólar fue 16.86 pesos y ayer cerró en 18.65, un brinco de 10.6% con algunos altibajos, todo en función del aumento de probabilidades de apretones monetarios o de la posibilidad de recortes de Banxico.

Notas Relacionadas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 2 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 2 horas

Contratará IMSS a 150 médicos especialistas para Coahuila

Hace 8 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 2 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 2 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 9 horas

Confirmado y amarrado