Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Celebra La Nena Delgado entre amigos y recuerdos; apaga 85 velas Se va Patrick Stewart, leyenda de la cultura pop; del teatro a la ciencia ficción Estará João Ferreira en La Mansión VIP; llega Brasil al reality Celebrará Calaverita de Azúcar 18 años de su teatro saltillense; encabeza festival escénico Tele Zócalo Matutino / 30 de octubre de 2026

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Wolfgang Rihm

Por Joel Almaguer

Hace 3 años

Cuando pensamos en música del siglo 20 es común tener algunas opiniones a priori y gran parte de estas son negativas, y quizás existan ejemplos que nos den la razón, pero también existen valiosas excepciones, como por ejemplo Wolfgang Rihm.

Este músico alemán, que nació un 13 de marzo de 1952 se convirtió en una figura a respetar con apenas 22 años con una obra titulada Morphonie. Su obra es numerosa y abarca los más diversos géneros de la música académica. Y aún cuando en su formación a pasado por distintas etapas, su obra pudiera percibirse como una antítesis al vanguardismo de su época.

En los años en que Luigi Nono, Luciano Berio, Pierre Boulez y Stockhausen, por ejemplo, realizan en el IRCAM y otros centros de investigación sonora, obras musicales de exploración técnica y de frecuencias, Wolfgang Rihm se aparta de estos arriesgados límites y se centra en la música postromántica de Schönberg o Mahler.

Por supuesto que Rihm tiene influencias de numerosos músicos incluso de los vanguardistas como Nono o Feldman, podemos notarlo en su obra orquestal o de cámara, sin embargo es la intensa emotividad de Mahler lo que podemos apreciar en su obra con mayor frecuencia. Así que no podríamos hablar de una franca negativa a lo vanguardista de los compositores mencionados más arriba, pero sí una autonomía en su búsqueda musical.

Su obra es catalogada dentro de la llamada Nueva Simplicidad, que se desarrolla en los 70 y 80 en Alemania principalmente y que buscaban un retorno a la tonalidad, pero con una mirada ya transformada por las aportaciones que el siglo 20 trajo consigo.

Su sinfonía Nähe fern, dividida en cinco movimientos es un claro ejemplo de cómo las sinfonías de Gustav Mahler y La Noche Transfigurada, de Arnold Schönberg dejan una profunda impresión en el compositor y lo influyen grandemente. El lenguaje es grandilocuente y lleno de emociones con un uso de orquesta grande que permite una amalgama sonora densa y profunda. Pero también Max Reger y sin duda Olivier Messiaen, se perciben entre las partituras de Rihm, como por ejemplo en sus Tres Fantasías para Órgano que son disfrutables de principio a fin.

Las influencias en Wolfgang son variadas como podemos ver, pero no por ello su música carece de carácter propio, sino todo lo contrario: es este conocimiento de la literatura musical lo que le permite tener un lenguaje rico en colores y expresiones para poder crear toda su música.

Notas Relacionadas

Dejan al IEC acéfalo por un año más; vetan propuesta

Hace 1 hora

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 1 hora

Minino sin uñas

Hace 1 hora

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 1 hora

Minino sin uñas

Hace 1 hora

El martes que medirá el poder de Trump

Hace 1 hora

El legado de Cárdenas frente al poder sin ideas