Buen día … Entre otros episodios de 2019; el 19 de febrero Napoleón Gómez Urrutia llegó a Coahuila a bordo de un avión privado, escoltas y camioneta blindada para asistir al 13 aniversario luctuoso de los 65 mineros caídos en Pasta de Conchos, la aeronave llegó a Piedras Negras y de ahí vía terrestre a los vestigios de la mina siniestrada.
Un Jet Bombardier CL601 Challenger, matrícula N304CT con costo de 120 mil pesos la hora vuelo y después se desplazó con su séquito por carretera hasta San Juan de Sabinas, lo hizo en una Suburban blindada con placas RWV 085-1 del Estado de México. Los escoltas utilizaron una camioneta Durango con placas de circulación K 41AZT, también del Estado de México.
Y la reacción previa del Sindicato Democrático en inserción periodística; “el Sindicato Nacional de Mineros que encabeza Napoleón Gómez Urrutia está incitando a actos de violencia durante el homenaje del 19 de febrero a los mineros caídos en Pasta de Conchos”.
“Nosotros no caeremos en la provocación y no deseamos que se rompa la paz social ni la tranquilidad de los trabajadores como lo pretenden hacer los grupos afines al senador Gómez Urrutia al igual como lo hicieron en la marcha del 25 de enero convocada para apoyar al Presidente Andrés Manuel López Obrador”, añadía el texto..
“Recordamos que en la aciaga fecha del 19 de febrero 65 mineros murieron atrapados y pocos días después Napoleón Gómez Urrutia, huyó del lugar de la tragedia, cuando las viudas y los trabajadores lo señalaron como uno de los responsable de la tragedia por haber permitido una serie de irregularidades que la causaron”, dice más adelante el desplegado dirigido al Presidente Andrés Manuel López Obrador, autoridades estatales, y municipales.
Rencillas sin cicatrizar
En Pasta de Conchos, NGU retomaba su ofensiva contra Grupo México de Germán Larrea, la lucha, dijo en esa ocasión, “tiene tres demandas específicas: rescatar los restos de los mineros; indemnizar a las familias, y reabrir la investigación para castigar a los responsables”.
Gómez quien está denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por su corresponsabilidad en la tragedia ya que avaló la “seguridad” de la mina días antes de la explosión, antes de visitar Pasta de Conchos, estuvo en el campo de beisbol último sitio donde estuvo antes de autoexiliarse en Canadá y evitar ser detenido por un presunto quebranto al sindicato por 55 millones de dólares.
“Estamos aquí en solidaridad con las familias, luchando para que se haga justicia, para que las familias tengan la recuperación de los cuerpos de sus seres queridos”, añadía ante sus amigos en los vestigios de la mina siniestrada.
Rescate de restos
Sin embargo fue hasta noviembre de este 2019, cuando se llevó a cabo una reunión de trabajo en la mina de carbón de Pasta de Conchos para iniciar los trabajos de rescate de los 63 mineros fallecidos cuyos restos están en el fondo de la mina.
La secretaria del Trabajo y Previsión Social, María Luisa Alcalde Luján, informó en su cuenta de Twitter que la primera etapa de los trabajos de rescate sería coordinada por el Servicio Geológico Mexicano. Señalaba que un grupo de expertos de Alemania, Australia, Estados Unidos, China y México, luego de analizar los expedientes del caso determinaron, por unanimidad, la viabilidad del rescate.
Cristina Auerbach, líder de la organización Familia Pasta de Conchos declaraba que el rescate es inminente y que se realizará con las mayores medidas de seguridad y efectividad posible, pero que aún no se determina la forma en que se hará la operación aunque podría ser el 19 de febrero de 2020.
Hasta mañana
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