Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Detienen en Eagle Pass a hombre buscado en Fort Worth Adiós al Profesor X: Muere el actor Patrick Stewart a los 84 años Rivers anuncia que se alejará temporalmente de redes sociales tras muerte de El Komanche Hará policía operativo especial por celebración de Halloween en Eagle Pass Condusef alerta por posible suplantación de identidad de cuatro instituciones financieras

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

‘Y’… Lucerito y el Presidente

Por Jorge de Jesús 'El Glison'

Hace 3 años

“Y” se ha convertido en la respuesta favorita del presidente López Obrador. Aun cuando desde que inició su mandato, en esencia, muchas de sus respuestas significaban “Y”, aunque fueran acompañadas de otras palabras, frases u oraciones, en esencia, repito, la respuesta ha representado simplemente “Y”.

¿Qué significa responder “Y”? Es la respuesta más cínica y totalitaria cuando se tiene un poder casi absoluto como el que ostenta el habitante de Palacio Nacional, es la versión más corta y contundente que abarca, simboliza y significa también decir, por ejemplo; “y qué”, “y eso qué”, “y qué con eso”, “y eso qué importa”, “y qué pueden hacer”, “y yo mando”, “y yo decido”, “y yo soy el que siempre tiene la razón”, “y yo soy la verdad y la gloria”, “y soy incuestionable e irrefutable”.

Ya hemos llegado al extremo de que cuando se le pregunta algo que no quiere, o no puede responder negando la veracidad de un hecho, o aseveración negativa en contra de su persona, familia, allegados o sistema de gobierno, simplemente responde “Y”, y termina el cuestionamiento, y es una forma de expresar su aparente invulnerabilidad escudándose en la impotencia de las instituciones que podrían corregirlo, y que ha ido siniestramente debilitando, desactivando y desapareciendo.

Hay que reconocer que López Obrador tiene un poder que expresa firmemente a través de su actitud, palabras o posturas, pero no es nada original, la mayoría de sus lemas, eslogans, e inclusive frases y conceptos de campaña y de gobierno, son copias exactas de lo acuñado por Hugo Chávez en Venezuela y otros dirigentes de corte socialista y de izquierda.

Pero lo que nos compete el día de hoy en este espacio, es que la más corta y contundente respuesta, personificada en la letra “Y”, no se la copió a un político o dirigente de masas, sino a la llamada “Novia de América”, Lucerito.

Para explicar cómo es que vinculo la tajante y corta respuesta y actitud del Ejecutivo federal con un escándalo personificado por Lucerito, me remontaré en la historia hasta el 16 de agosto de 2003, en el marco de las 100 representaciones de la obra Regina, en la cual la cantante y actriz actuaba en el teatro San Rafael.

La prensa había sido citada para cubrir la develación de la placa, y nadie de ellos podría haberse imaginado que en este evento se suscitarían momentos de confusión, peligro y escándalo inolvidables.

Lucerito había anunciado que esa noche no daría entrevistas porque estaba muy cansada y solo quería retirarse a su casa a descansar, su guardaespaldas, llamado Fernando Guzmán López, siguió instrucciones para evitar que los reporteros la siguieran cuando ella se retiró del escenario, sin embargo, ante el asedio de los reporteros y el público que querían ver a la artista, el escolta perdió los estribos y después de algunos empujones, el guarura sacó su pistola y apuntó a la multitud, encañonando a un camarógrafo de la cadena Telemundo y golpeando en la cara a una reportera de Univisión.

Días después se ofreció a la prensa una conferencia para explicar lo sucedido, asistió Lucerito acompañada de su mamá y representante, Lucero León, Fela Fábregas, dueña del foro, y Antonio Calvo, el productor de la obra, esté empezó con sencillez y humildad disculpándose por lo sucedido, argumentando que era imposible defender lo indefendible, cuando intempestivamente Lucerito lo interrumpió y tomó la palabra y el micrófono mostrándose molesta y sarcástica ante los cuestionamientos y quejas de los reporteros, no se disculpó ante ellos por el hecho, sino más bien lo justificó, enfrentando a la prensa diciéndoles que su guardaespaldas “Lo que hizo fue utilizar su arma de trabajo, como ustedes cuando tienen una cámara, no tengo que pedirle perdón a nadie porque no se cometió ningún delito. El señor que trabaja para mi seguridad tuvo que reaccionar de esa manera porque le quisieron arrebatar la pistola”.

La conferencia de prensa se convirtió en un zafarrancho entre Lucerito y los medios de comunicación hasta que, en un momento dado, al quedarse ella sin respuestas lógicas y coherentes, ante una pregunta dada, acompañada de gesticulaciones y ademanes violentos, Lucerito solo respondía ante la pregunta con un tono desafiante y prepotente: “Y, y, y”.

En lugar de resolver el conflicto las palabras y actitud de la actriz y cantante solo empeoró la situación, pues se presentó una Lucerito nunca antes vista por la prensa, fue la primera vez que se le vio fuera de control, fuera de sus casillas, no había rastro de la ternura y sencillez que durante más de 20 años la habían distinguido, su imagen de niña bien portada y hasta un poco fresa, se cayó a pedazos.

Tras este polémico y desagradable encuentro, la carrera de Lucerito jamás volvió a ser la misma, a ella le costaría años recuperarse de este duro golpe. Debido a este enfrentamiento, dejó de ser la imagen del Teletón durante dos años, tardó cuatro más en regresar a las telenovelas, y cuando lo hizo ya no tenía el poder de imponer condiciones, al contrario, Televisa le impuso sus propios términos en los contratos.

Por hacer esto en una sola ocasión, Lucerito pagó un precio enorme, el Ejecutivo federal tiene muchísimos años mintiendo y comportándose peor que Lucerito copiándole su famoso “Y”. ¿Y qué le ha pasado? Y nada.

 

Notas Relacionadas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 2 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 2 horas

Contratará IMSS a 150 médicos especialistas para Coahuila

Hace 9 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 2 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 2 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 9 horas

Confirmado y amarrado