Los hechos, recopilados entre medios de comunicación, videos de internet, historias casi vueltas leyenda y comentarios de supuestos testigos, indican que un hombre de 47 años llamado Federico reunió a un grupo de personas argumentando que así se lo pedía “su Dios”, y que recibirían a un espíritu que los haría verlo cara a cara.
Fue así como logró que 21 personas fueron continuamente a su casa para tomar un brebaje, realizar cánticos y oraciones hacia una imagen de la Virgen de Guadalupe y otra de San Miguel que se encontraban en una mesa de madera.
Algunas personas indican que en la escena también había otra figura ‘extraña’ y desconocida, supuestamente esta sería la verdadera representación del Dios para el que se preparaba un ritual trágico.
En las sesiones, Federico presuntamente daba a cada persona una bebida tipo te, les frotaba el pecho con una suerte de sal que emanaba un vapor, todo esto ponía generaba somnolencia en sus víctimas. Cabe destacar que en todo momento la puerta estaba cerrada con llave.
Un miércoles 12 de diciembre de 1990 los citó para el día clave, cuando se verían de frente con Dios. En ese momento solo asistieron 16 individuos, pues los demás temieron que algo malo pasara.
La situación sucedió de forma similar a otros días, cerraron la puerta con llave, iniciaron los cánticos y les dio a beber la misma bebida, colocó la sal y luego hizo algo nuevo. En un sartén quemó sal y algunas hierbas.
Esto provocó supuestamente gritos de euforia y que gritaran como poseídos, varios cayeron al suelo con espuma en la boca, pero Federico les habría dicho que no se preocuparan, que ya tenían contacto con Dios.
Tras el arribo de las autoridades encontraron a todos sin conciencia dentro de un cuadro hecho con soga que tenía trece nudos, cada uno a un metro de distancia cada uno.
Entre los tijuanenses algunos ya no tenían vida, destacando una niña de 10 años, dos de 15 y dos adultos mayores de 60 y 65. De los presentes cinco quedaron con vida, fueron trasladados al hospital y solo uno murió después: Federico.
En la casa se encontraron cintas y casetes con grabaciones hechas en Estados Unidos, también se halló presuntamente un casete del momento del ritual; en este se escucharía a una niña decir:
“
¿Qué es eso? ¿Ya llegaron? ¿Qué es eso que está en la pared?”, para después quedar en silencio.
Información por Debate.