Coahuila
Hace 3 años
Por: Manuel Piña
El ejercicio de la actividad financiera tiene como objetivos principales la obtención de la utilidad y el aumento del patrimonio, sin embargo, debido a la combinación de un sinnúmero de factores, tanto internos como externos, las organizaciones están expuestas al riesgo, hecho que implica el origen de las pérdidas y el deterioro de los bienes.
Por ello, para establecer estrategias de acción que permitan la gestión de los probables riesgos financieros, a los cuales está sujeta la organización, es necesario realizar su identificación, en este sentido se encuentra el riesgo operativo de liquidez y de mercado.
El riesgo operativo implica la eventualidad de que se originen pérdidas por errores o fallas en el diseño de los procedimientos y métodos internos que desarrolla la organización, con motivo de la realización de su actividad preponderante, es decir, sólo se configuran factores internos, tales como la nula capacitación de los recursos humanos, la omisión de registros en los sistemas de contabilidad, la complejidad de la metodología para la realización del bien o el servicio, entre otros.
En este sentido, la implementación de controles internos preventivos permitirá evitar el probable origen de un evento que perjudique y disminuya la rentabilidad de la organización, además de la pérdida de activos.
Por otra parte, el riesgo de liquidez consiste en la disposición de activos líquidos que sostiene una organización para afrontar sus pasivos en el corto plazo. Por lo tanto, el acceso a diversas fuentes de financiamiento, el diseño de una apropiada política de crédito, así como la adecuada gestión de las cuentas por cobrar, permitirá la obtención de liquidez, lo cual financiará la operación de la organización.
Por último, el riesgo de mercado, involucra factores externos tales como la definición del tipo de cambio, la determinación de la tasa de interés y la volatilidad de los instrumentos financieros. El comportamiento de estos elementos obedece a los mercados financieros, motivo por el cual es complejo mitigar el riesgo y la incertidumbre. Sin embargo, el análisis de los mercados, la percepción de conflictos políticos sociales, así como la estabilidad económica del Estado, permitirá anticiparse a cualquier variación que origine pérdidas y comprometa el patrimonio de la organización.
De esta manera, la identificación y la gestión de los riesgos financieros suponen la prevención de que se origine un evento adverso en la organización, propiciando la conservación del patrimonio, mitigando la incertidumbre y minimizando las pérdidas económicas.
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