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Grupo Zócalo
Publicado el sábado, 28 de febrero del 2026 a las 04:03
Ciudad de México.- La tarde de este viernes, a dos días de cumplirse una amenaza de paro de actividades, se logró un acuerdo de pago entre el Instituto Mexicano de Cinematografía y los trabajadores por honorarios, quienes aunque reconocieron que se trata de un avance importante, dieron como límite el próximo jueves para que las autoridades cumplan su parte.
Por medio de un comunicado en su cuenta de Instagram (denuncialaboral_imcine, sin firmas de por medio) los trabajadores recalcaron que la urgencia inmediata es obtener el pago comprometido.
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En caso de que el 5 de marzo no se vea reflejado el depósito correspondiente, el personal de honorarios recuperará la decisión de reactivar el paro”, se lee.
Con esto, por ahora, se desactiva el paro de labores anunciado para iniciar este domingo, pero se cambiaría para el próximo día 9.
Minutos antes del comunicado, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México dio a conocer una tarjeta informativa en la que detalló un pago a las personas prestadoras de servicios profesionales correspondiente a los meses de enero y febrero, a partir del jueves 5 de marzo.
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El día de hoy, viernes 27 de febrero de 2026, la subsecretaria de Desarrollo Cultural, Marina Núñez Bespalova, se reunió con colaboradores del IMCINE, con el objetivo de comunicar dicha información (…) la subsecretaria Núñez Bespalova afirmó que el día de hoy se contarán con las validaciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para continuar con el trámite y cumplir con el compromiso institucional y la posterior regularización de los pagos”, indicó.
Los trabajadores, en su comunicado, recuerdan que el Capítulo 3000 al que pertenecen genera condiciones de incertidumbre recurrente, como es la ausencia de antigüedad reconocida, inexistencia de estabilidad laboral y vulnerabilidad anual.
Reiteran que su deseo es continuar desempeñando su trabajo, pero con condiciones laborales de certeza.
Condiciones laborales bajo presión
El eje del conflicto es el llamado Capítulo 3000, un rubro presupuestal destinado a la contratación de prestadores de servicios profesionales. En la práctica, este esquema ha sido utilizado durante décadas para cubrir plazas permanentes sin otorgar seguridad social, vacaciones, aguinaldo ni estabilidad. Los contratos, con vigencia anual, se renuevan cada ejercicio fiscal, lo que deja a los trabajadores en un limbo cada inicio de año.
En el Imcine, el personal contratado bajo este esquema denunció que, aunque los trámites administrativos para 2026 están en curso, todavía no han firmado contratos que garanticen su permanencia.
Algunos incluso han trabajado casi dos meses sin certeza jurídica y, en ciertos casos, sin recibir el pago correspondiente. Por ello, emplazaron a un paro total de labores a partir del 1 de marzo si no se cumplía con un pliego de demandas que incluye pago urgente y retroactivo, contratación indefinida, reconocimiento formal de su actividad, sueldos proporcionales al trabajo realizado y condiciones adecuadas para desempeñar sus
funciones.
En el CCC, 46 profesoras y profesores agrupados en la Coalición de Trabajadores Académicos del Centro de Capacitación Cinematográfica, A.C., hicieron público un posicionamiento similar. Señalan que forman a las nuevas generaciones del cine mexicano bajo contratos del Capítulo 3000, sin derechos laborales básicos. Subrayan la contradicción entre el discurso gubernamental –que recientemente presentó un plan integral para fortalecer la industria– y la falta de atención a quienes sostienen cotidianamente la formación y operación del sector.
Protestas que se multiplican
La inconformidad no se limita a estas dos instituciones. En la Cineteca Nacional, trabajadores de las sedes de Xoco, Cenart y Chapultepec comenzaron a manifestarse desde inicios de febrero. Primero lo hicieron en redes sociales y posteriormente realizaron una protesta presencial. En un inicio, reclamaban el atraso de una quincena en su salario; después ampliaron sus exigencias hacia la revisión estructural del Capítulo 3000.
De acuerdo con testimonios, tras las manifestaciones algunos empleados han enfrentado medidas que consideran intimidatorias, como nuevas reglas estrictas de horario o advertencias sobre la posibilidad de no ser recontratados. Ante la falta de respuestas satisfactorias, emplazaron a un paro para el 26 de marzo.
En Estudios Churubusco también se reportan prácticas similares: trabajadores que laboran meses completos sin contrato vigente mientras esperan la formalización administrativa del nuevo año. Bajo el mismo esquema presupuestal, directores de área disponen de personal durante todo el ejercicio, pero al iniciar el siguiente, con contratos vencidos, éstos continúan trabajando sin sueldo hasta que se firma uno nuevo.
Así, las cuatro dependencias cinematográficas adscritas a la Secretaría de Cultura coinciden en un reclamo que rebasa los impagos coyunturales y apunta a una regularización de fondo. Mientras las autoridades han señalado que trabajan en un plan gradual para mejorar las condiciones laborales, los trabajadores advierten que esta vez no se conformarán con promesas. Si no hay soluciones concretas, el telón podría bajar no por decisión artística, sino por la exigencia de derechos básicos largamente postergados.
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