Negocios

Publicado el miércoles, 16 de marzo del 2011 a las 03:55
Ciudad de México.- Mary Carmén Colin es una mexicana que se encuentran en Japón; quisiera salir del país lo antes posible, pero su familia se niega a abandonar la isla.
La mexicana confesó en una entrevista para el programa de radio Primera Emisión de Oro Noticias, de Puebla, que tiene la intención de salir, pero su esposo y su hija no.
“Yo me quiero ir por el bien de ellos, es como una película en la que alguien se tiene que ir y las personas que más amas se tienen que quedar”.
Mary Carmén asegura que, como ella, miles de personas de otras nacionales quisieran salir lo más pronto posible ante los riesgos nucleares, pero cree que “es difícil que toda la gente que quiera huir pueda salir”.
Confiesa que uno de sus más grandes anhelos en este momento sería “tener la fuerza de alejarse, ya que mi esposo se quedará en Japón”.
Por su parte, su hija tampoco quiere irse de la isla, y su respuesta ha sido: “tal ves me tocó morir aquí”.
Debido a los riesgo radiactivos, muchos países han iniciado la evacuación de sus ciudadanos, y Mary Carmén espera que México también lo haga.
“Como extranjeros, pensamos que México va a venir y evacuarnos, como lo ha hecho Rusia y China”.
Reconoció que ella y su familia tienen miedo de lo que pueda pasar con las plantas nucleares, pero su familia está empeñados a quedarse.
“Hemos visto fotografías de lo que pasó con la bomba atómica, y estamos consientes de los problemas que existen en la isla y de lo grave que puede ser quedarnos”.
Su esposo, de origen japonés, y su hija menor consideran que es difícil salir del país y dejar atrás su vida, por su parte ella quiere regresar a México.
“Yo sólo pienso en ellos y salvarlos, como todo el mundo lo hace”, dijo.
Describió que la situación se está complicando ya que los almacenes y tiendas están vacías debido a las alertas que ha emitido el gobierno ante un posible nuevo terremoto o tsunami.
Mary Carmén Colín se encuentra entre la espada y la pared, pues su familia en México también le ha pedido que abandone la isla.
A pesar de la devastación y las réplicas que no han parado desde el viernes, relata que la gente se encuentra en calma, incluso los que han perdido todo están muy serenos.
Cree que los japoneses están preparados para morir en su país. Recuerda platicas con sus suegros, en las que hablaban de un futuro escenario como el que se vive, y asegura que ellos nunca se irían.
Más sobre esta sección Más en Negocios
Hace 7 horas
Hace 12 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas