Internacional
Por
La Jornada
Publicado el jueves, 15 de enero del 2026 a las 20:05
Washington / Nueva York. – El gobierno de los Estados Unidos ha dado un giro agresivo en su política hacia la isla al confirmar que su nueva iniciativa de asistencia alimentaria, canalizada a través de la Iglesia católica, es una pieza clave en su estrategia para forzar la salida del actual gobierno cubano.
Esta semana, el Departamento de Estado inició el envío de cargamentos de arroz, frijoles y pasta destinados a las víctimas del huracán Melissa, que devastó la isla hace dos meses. Sin embargo, más allá de la ayuda humanitaria, el mensaje político es inequívoco: Washington busca minar el apoyo popular del sistema cubano.
Durante una conferencia de prensa ofrecida este jueves, Jeremy Lewin, funcionario del Departamento de Estado para asuntos humanitarios, fue tajante al definir la postura de la administración Trump.
” “Nuestro compromiso con Cuba es férreo. Con el pueblo cubano, no con el gobierno cubano”, declaró Lewin, añadiendo que el gobierno de la isla tiene solo dos opciones: permitir la ayuda directa o interferir con los envíos, lo cual lo expondría ante su propia población.
El funcionario vinculó directamente esta asistencia con la visión del secretario de Estado, Marco Rubio, y el presidente Donald Trump, quienes recientemente afirmaron que el gobierno cubano está “listo para caer”. Lewin no dejó margen a la interpretación:
” “Lo correcto que el régimen debería hacer es irse, y así el pueblo cubano será libre”.
La celeridad de estos envíos —que llegan dos meses después del huracán— coincide con la reciente intervención estadounidense en Venezuela, un hecho que la prensa cuestionó en Washington. Lewin justificó el retraso alegando procesos burocráticos de la Iglesia católica, pero aprovechó para lanzar una advertencia regional.
” “Lo que ocurre en Venezuela debe dejar claro que no se juega con el presidente Trump. La interferencia extranjera en nuestro hemisferio se acabó”, sentenció el funcionario, desestimando las críticas sobre la aparente contradicción de presionar a Caracas para que corte el suministro de petróleo a Cuba mientras Washington envía alimentos.
A pesar de la narrativa oficial de benevolencia, voces críticas han señalado una estrategia de asfixia calculada. El analista y columnista Arturo Domínguez argumentó que Cuba fue “intencionalmente abandonada” por Washington en los momentos más críticos tras el huracán para maximizar el sufrimiento social.
Domínguez destacó que, mientras Estados Unidos condiciona su ayuda ahora, países como México, Venezuela, Colombia y Panamá ya habían entregado miles de toneladas de suministros y combustible desde diciembre pasado sin fines de cambio de régimen.
Notas Relacionadas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Más sobre esta sección Más en Internacional
Hace 10 horas
Hace 11 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 14 horas
Hace 14 horas
Hace 15 horas
Hace 15 horas
Hace 17 horas
Hace 18 horas
Hace 18 horas
Hace 18 horas