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Bajan las expectativas del 2022

Por Columnista Invitado

Hace 4 años

La economía mexicana tiene una perspectiva particularmente complicada para el inicio del 2022.

Terminó el primer mes del año y seguimos viendo indicadores económicos y financieros muy por debajo de lo esperado para un mejor bienestar común.

La primera quincena de enero el Índice de Precios y Cotizaciones subió 39%, es decir, aumento de precios.

La inflación disminuyó ligeramente ubicándose en 7.1%, contrario al cierre del 2021 que fue del 7.3% y la inflación subyacente volvió a sorprender al alza, al registrar 0.62% en el mes y 6.21% anual.

Aún es demasiado pronto para estimar un porcentaje de cierre inflacionario de este año, pero se estima será de entre 4.5% y 4.7 por ciento.

Más allá de una recesión, la economía parece estar “estancada”. Los expertos refieren que los niveles inflacionarios prepandemia de 3% a 3.5% se conseguirán nuevamente hasta mediados del 2023.

Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional, catedral de los indicadores financieros en el mundo, bajó la expectativa de crecimiento de nuestro país de 4% a 2.8%, en tanto que analistas privados la colocan aún más baja, entre 2.7% y 2.2%, algo que tiene que ponernos a reflexionar sobre lo que debemos hacer a mediano plazo.

Ante un deterioro permanente del panorama económico en México, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, también ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento para 2022, cambiándolo de 2.7% a 2 por ciento.

Entre los factores más relevantes que el IMEF tomó en cuenta para este ajuste, fue la debilidad mostrada en los indicadores más recientes de la actividad económica, especialmente en la caída del PIB.

El propio IMEF, señala que se necesitan políticas públicas que generen mayor certidumbre a los inversionistas.

Además tenemos un consumo doméstico deprimido, las tasas de interés en los créditos de la banca, reflejan un comportamiento al alza, lo cual hace que se encarezcan.

Las tasas de interés en créditos al consumo se ubicaron en 29.2%, cifra que es considerada como la más alta en 20 meses, además los créditos personales registraron una tasa de interés del 30.81%, créditos de nómina con tasas de interés del 25.19%, y los créditos automotrices tuvieron intereses por encima del 13.22 por ciento.

Este es el efecto del aumento a la tasa de referencia del Banco de México (Banxico) elevada a 6 por ciento.

Seguimos teniendo una economía abierta que facilita los negocios y el sector externo seguirá sirviendo como un gran impulso.

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