Arte

Publicado el miércoles, 14 de abril del 2021 a las 04:18
Saltillo.- Descontextualizar significa sacar algo –una opinión, una palabra o un objeto– de su sitio natural, posicionarlo en otro. Y es, también, el nombre de la exposición más reciente de la fotógrafa Sofía Guerra, quien pone colores, prendas y personas en sitios, acciones y actividades inesperadas. Eso para reflexionar sobre “el género, ¿qué es lo que hace que algo sea masculino y qué lo convierte en femenino?, ¿el rosa, el cabello largo o corto, la ropa?”.
La idea de la muestra, que se inauguró la semana pasada en la Taberna El Cerdo de Babel, proviene de tres partes diferentes. La primera fue un caso de discriminación que sufrió Guerra; la segunda el trabajo de la fotógrafa Bettina Rheims quien se enfoca “a la comunidad LGBT, pero que abre las puertas para ver al género desde un sentido fotográfico artístico”, y el tercero proviene de la teoría del género performativo, de la teórica feminista Judith Butler.

La cual señala que “el género es una construcción social a partir de la performatividad, del estar repitiendo las reglas de qué es lo que nos hace ser mujer o no ser mujeres o, por el contrario, qué nos hacer ser hombres o que nos hace no serlo. Entonces la pregunta que dio paso a la exposición es: ¿por qué solo hay una forma de ser hombre masculino y una mujer femenina?”, comentó Guerra a Zócalo.
Para explorar las normas que la sociedad ha impuesto como rol de lo que debe de ser, Guerra colaboró con Manuel Morales, diseñador de moda y creador de la marca Mal de Amor. Él dotó de prendas a las personas que fueron fotografiadas, ropa “sin género” que rompe las ideas preconcebidas de lo que se espera de un hombre heterosexual, por ejemplo, pero también a conocer a las personas que servirían como modelos para las sesiones
fotográficas.
Así, los rostros fotografiados retratan a Víctor Villaseñor; René Hernández, Gabriela Rojas, María Luisa Nabl y a Karol Sandoval, entre otras. Personas diferentes ya sea en su orientación sexual o su género, así como la forma espiritual de cómo abordan la vida, ya que este es una parte importante del discurso de Descontextualización.
“
Lo que queríamos es, por ejemplo, quitar la idea de los estereotipos. Lo que queríamos era mostrar estas historias de vida a la sociedad, para mostrarle al mundo que el género no binario también existe y que hay que respetarlos. Esta serie quiere abordar que todos somos únicos y que, al final, lo que tenemos que hacer para lograr ser plenos en esta vida es descontextualizarnos”, apuntó la fotógrafa.
La serie, que comenzó a gestarse en la mente de Guerra en 2016, recibió también el apoyo de Arte Resiliente otorgado por la Secretaría de Cultura (Sec). Así, logró llevarse primero al mundo virtual en una galería digital que recoge las piezas que actualmente exhibe la taberna.
Así, pueden observarse los retratos hechos a estos modelos que, a pesar de todo, no posaron para las fotografías, sino que fueron capturados en un momento íntimo y personal: en medio de una plática sobre quiénes son, cómo se miran, cómo se han conocido y cómo quieren que los conozcan.
Para Guerra “queríamos que la fotografía contara quiénes son, que esos personajes pudieran mostrarse en fotos no posadas, sino que la cámara solo fungió como la herramienta que captó el registro de una especie de terapia y observación. Porque al momento de fotografiarlos, los personajes estaban platicando con Manuel sobre esa historia que querían contar y que los demás conocieran”, concluyó.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 23 horas
Hace 23 horas
Hace 23 horas
Hace 23 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia