La economía de Estados Unidos ha dado dos noticias por medio del Departamento del Trabajo, y pareciera que cuando hablamos de dos noticias siempre hay una buena y una mala.
La mala es el incremento en el nivel de precios, es decir, la inflación que sufrió en el mes de octubre, la cual fue de 0.9%, pero al comparar los precios en el mismo mes, pero de 2021 respecto a 2020, el aumento fue de 6.2%, siendo este el porcentaje más alto que se ha generado en los últimos 30 años en aquella economía.
Este incremento en el nivel de precios, que no es otra cosa más que la pérdida del poder adquisitivo de los norteamericanos, ha sido consecuencia del freno en seco en la producción, que generó la pandemia por Covid-19; aunado a esto, los beneficios de desempleo que otorgó el Gobierno tanto de Trump como de Biden, además de la reactivación económica, han logrado mantener, o incluso aumentar el consumo, pero los cuellos de botella en las cadenas de suministros no se han podido resolver, ocasionando así escasez de ciertas mercancías.
La Fed, organismo público-privado que se encarga de la política monetaria en Estados Unidos, anunció que aumentará la tasa de interés a 2%, además de que ya inició con una política restrictiva, es decir, a retirar dinero del mercado por medio de la compra de bonos con el fin de frenar la inflación.
La teoría cuantitativa del dinero establece que cuando hay más dinero circulando en una economía la inflación será mayor, y el concepto es sencillo de entender, ya que cuando los demandantes cuentan con mayor cantidad de dinero consumen más provocando inflación, tal y como la está padeciendo la economía de Estado Unidos.
Esta situación económica, tanto la de la inflación como la del aumento en la tasa de interés, afectará a la economía mexicana, por supuesto, en esos mismos indicadores, generando presión para que aumenten los precios en México y para que la tasa de interés, dada por el Banco de México, aumente también.
La otra noticia, que es buena noticia, es la recuperación de empleos que ha tenido Estados Unidos, el mismo Departamento del Trabajo norteamericano ha señalado que el subsidio para el desempleo se ha reducido a 267 mil para el día 6 de este mes, por cierto, esta cifra es la más baja desde que la economía entró en “cuarentena”. Esto significa que ya hay más trabajadores empleados, quienes generarán más consumo y, por lo tanto, además de provocar inflación, incentivarán las importaciones para aquel país, situación que beneficiará a la economía mexicana, ya que se tendrá que satisfacer esa demanda con mayor producción y generación de empleos.
Es cierto que vivimos en un sistema económico globalizado; es cierto que el proceso de globalización ha provocado interdependencia entre las economías “locales”, pero no podemos negar que en ocasiones, por desgracia, y otras por fortuna, la economía mexicana ha estado por lo menos en el último siglo íntimamente ligada a la economía del tío Sam.
Más sobre esta sección Más en Coahuila