Por: Joel Martínez
El tipo de cambio en México ha mantenido un canal de alza desde principios de septiembre, que por cierto se atoró esta semana, no obstante, vienen factores que lo reactivarán.
El 4 de septiembre el precio del dólar cerró en 16.86 pesos y ayer lo hizo en 18.61, un incremento de 10.4 por ciento.
El canal de alza se ha formado por un proceso de destrucción de operaciones, llamadas de carry, debido a que el spread entre la tasa de referencia de Banxico y la de la Reserva Federal es cada vez menor.
(Para entender este mecanismo y cómo está operando, es recomendable la lectura de En el Dinero del 2 de julio: “Posible rally alcista del tipo de cambio”; la del 1 de octubre: “El tipo de cambio, por fin, sube” y la del 22 de octubre: “Pausarían Fed y Banxico; dólar al alza”).
El viernes 30 de octubre, la paridad alcanzó un pico de 18.90 pesos por dólar y de ahí se ha bajado un poco, básicamente por dos factores:
La idea de que la Fed subirá menos veces su tasa de referencia.
Hace dos semanas los futuros de los fondos federales descontaban un incremento en el comunicado del 9 de diciembre y dos más en 2027.
Ahora sólo ven el de diciembre y uno el año entrante.
El desplome de los precios del petróleo después del triunfo aplastante de los demócratas en las elecciones intermedias estadunidenses.
Sin embargo, en Estados Unidos hay lo que llaman “inflación en tubería”: en septiembre los precios al productor crecieron 6.3% anual y la inflación de las importaciones escaló a 8.1 por ciento.
Esto no va a desparecer con la hegemonía legislativa de los demócratas, el proceso de desinflación será doloroso e implicará mayores tasas de los fondos federales.
Nos esperan tasas aún más altas de la Reserva Federal, pero igual es posible que la Junta de Gobierno del Banco de México regrese al recorte de su tasa.
De hecho, esta idea ha ido creciendo. Empezó el 8 de octubre con la publicación de las minutas de Banxico de la reunión del 24 de septiembre.
El texto mencionó que tres miembros de la junta de gobierno ven posible un recorte en la tasa de referencia, dependiendo del desempeño de la inflación, mencionando que no les causa preocupación el diferencial de tasas de México con Estados Unidos.
Aunque no lo dicen, es claro que la variable de ajuste será un tipo de cambio más alto, lo que implícitamente se busca como una medida a favor del crecimiento de la economía.
Lo cierto es que las expectativas inflacionarias han venido cayendo.
En la encuesta mensual levantada por Banxico y publicada apenas el martes 3 de noviembre, la inflación general esperada para 2026 se mantuvo estable: fue de 3.88%, casi igual al 3.87 anterior.
La inflación subyacente esperada para 2026 fue de 3.82%, menor al 3.90 previo. Esta es la quinta encuesta consecutiva a la baja y es el pronóstico más bajo en ocho meses.
Ahora, ayer por la tarde la información de la nueva encuesta quincenal de Citi fue bastante favorable: la inflación general para 2026 se espera en 3.90% y la subyacente en 3.80 por ciento.
En ambas encuestas se consolidaron debajo del techo oficial, que es de 4 por ciento.
Por eso en la misma encuesta, si bien la mediana de las expectativas ve una pausa de Banxico en el comunicado de este jueves, hay seis bancos que SÍ ven un recorte de 25 puntos base (pb) para ubicar la tasa de referencia en 6.25%: Bankaool, UBS, Finamex, Itaú, Barclays y Bradesco.
Debe decirse que dos de estas corredurías que esperan recorte de tasa hoy son muy cercanas a miembros de la Junta de Gobierno.
Al parecer, cuando menos en el comunicado anunciarían que habrá recortes, si no es que lo materializan de una vez.
Es buena la coyuntura para hacerlo, tanto por los logros en inflación como por el ambiente externo, que es menos tenso.
El efecto inmediato será un “brinco” en el precio del dólar, lo cual es muy deseable.
Más sobre esta sección Más en Coahuila