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El proveedor invisible: por qué celebramos menos al padre que sostiene la casa

Por JC Mena Suárez

Hace 4 meses

Este domingo, los comercios mexicanos esperan una derrama de 48 mil 500 millones de pesos por el Día del Padre, según la Concanaco. La cifra impresiona hasta que se compara: el festejo a la madre mueve más, y la ternura que recibe cada uno, todavía más. Es la paradoja que ninguna caja registradora audita.

Más de ochenta países celebran al padre, pero casi ninguno le fija una fecha: en México cae el tercer domingo de junio, un día que se mueve y, con él, la atención. Esa movilidad es metáfora. El padre habita el margen del calendario afectivo, presente cuando paga y olvidado cuando se reparte el cariño.

El dato lo confirma. La derrama del Día del Padre apenas queda diez por ciento por debajo de la del Día de la Madre, según los comparativos de las cámaras de comercio; en pesos, casi empatamos. La distancia no está en el gasto, sino en el gesto. Al padre se le compra, no se le abraza. Él financia el primer auto, el dinero para salir, la colegiatura que nunca tuvo; firma la calidad de vida de los hijos y rara vez cobra la factura emocional.

Esa contabilidad desigual tiene un costo. Reducido a proveedor, el padre envejece sin honra: ocupa el cuarto más lejano, lo arrumban como mueble viejo, lo mandan lejos para que no estorbe. El mismo que madrugó treinta años se vuelve incomodidad de domingo. Convertimos al cincuenta por ciento que nos dio la vida en un gasto fijo cuya ausencia solo notamos cuando deja de pagar.

Reconozco la otra cara: muchos padres construyeron ese silencio. Hubo casas donde el hombre fue ley sin ternura, ausencia con sueldo, autoridad sin abrazo. Admitirlo no debilita el homenaje, lo vuelve honesto. No todo padre merece estatua, pero casi todos merecen, al menos, una conversación.

Quizá el mejor regalo no se compre este domingo. No es la corbata ni el restaurante: es preguntarle, por fin, cómo está él. Honremos al padre mientras escucha, no cuando ya no pueda oírnos. ¿Cuándo le dijiste gracias por última vez, sin motivo?

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