Nacional
Por
Grupo Zócalo
Publicado el viernes, 15 de mayo del 2026 a las 21:00
Ciudad de México.- La caída de Enrique Díaz es el colapso del cerebro financiero de una administración hoy señalada de estar cimentada sobre fentanilo y sangre. Mientras en México se presentaba como guardián de la austeridad, la justicia estadounidense lo ubica como pieza clave en el engranaje que convirtió el erario de Sinaloa en una extensión de la nómina de Los Chapitos.
Díaz no llegó a la Secretaría de Administración y Finanzas por vocación de servicio, sino por su experiencia en el mundo de los negocios. Desde el sector inmobiliario y la construcción en Culiacán, saltó a la silla donde se decidía todo: contratos, licitaciones, pago a proveedores y nómina estatal. Su perfil era, para los analistas, el ideal: un empresario que sabía mover grandes sumas sin levantar sospechas.
Bajo su gestión (2021-2024), se vendió la narrativa de una disciplina financiera impecable, mientras que, según las investigaciones, las arcas estatales servían para proteger a los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El cómplice
La caída de Díaz es inseparable de la de su jefe, Rubén Rocha Moya. Según el expediente de la corte de Nueva York, Rocha no ganó la gubernatura en las urnas, sino a través de secuestros e intimidación orquestada por el Cártel de Sinaloa. En ese esquema, Díaz no era un simple espectador: como secretario de Finanzas, coordinaba el presupuesto que, de acuerdo con las investigaciones, se mezclaba con millones de dólares en sobornos para garantizar la impunidad. Si Rocha era el brazo político, Díaz era el músculo económico.
La huida
En febrero de 2024, Díaz renunció alegando un regreso al sector privado. Su entrega a Estados Unidos este viernes 15 de mayo revela la verdad: acusado junto a otros nueve funcionarios y exfuncionarios, no le quedaba más que la fuga. Al igual que el general Gerardo Mérida, intentó poner distancia de las investigaciones de la DEA y el Departamento de Justicia, pero el rastro del dinero lo alcanzó.
La justicia estadounidense no solo lo busca por corrupción; lo vincula a conspiración para importar narcóticos y posesión de armamento pesado. El hombre de los trajes caros y los balances contables enfrenta ahora la posibilidad de pasar el resto de su vida tras las rejas, junto a los mismos capos a los que presuntamente sirvió desde el poder.
Notas Relacionadas
Hace 5 segundos
Hace 11 minutos
Hace 1 hora
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 7 horas