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Grupo Zócalo
Publicado el jueves, 3 de abril del 2025 a las 04:12
Ciudad de México.- Tesla enfrenta uno de sus trimestres más difíciles en años. En concreto el peor desde 2022. Sus entregas cayeron 13% en los primeros tres meses de 2025, con 336 mil 681 unidades vendidas frente a las 386 mil 810 del mismo periodo del año anterior.
La empresa, que alguna vez lideró el mercado de vehículos eléctricos con holgura, ahora se ve atrapada entre una oferta envejecida, una competencia feroz y un creciente rechazo a la figura de su CEO, Elon Musk.
Los analistas ya anticipaban un golpe, pero el desempeño fue peor de lo esperado. Se proyectaban alrededor de 372 mil 410 entregas en el trimestre, según un promedio de 15 analistas de Visible Alpha. En el último mes, las estimaciones se habían ido ajustando a la baja, reflejando la incertidumbre sobre la capacidad de Tesla para mantener su ritmo de ventas.
Musk prometió recuperar el crecimiento tras un 2024 complicado, pero el mercado parece estar jugando en su contra. Sus modelos más vendidos, como el Model 3 y el Model Y, han recibido pocas actualizaciones en los últimos años, y los consumidores tienen más opciones que nunca.
Rivales chinos como BYD y fabricantes europeos como Volkswagen y BMW han acelerado el lanzamiento de modelos eléctricos más asequibles y con mayor tecnología, capturando clientes que antes veían a Tesla como la única opción viable.
Crisis de reputación
No sólo los productos han pesado sobre los resultados. La política también ha entrado en juego. La cercanía de Musk con Donald Trump, a quien asesora en temas clave de su administración, ha generado una ola de rechazo entre sectores de consumidores.
Su apoyo a despidos masivos en el Gobierno federal y a recortes de ayuda humanitaria ha llevado a algunos compradores a dar la espalda a la marca. Las protestas frente a las tiendas de Tesla en Estados Unidos y Europa han ido en aumento, mientras que los casos de vandalismo contra los vehículos de la compañía también han crecido. Además, hay indicios de que algunos clientes están cambiando sus Teslas por autos de la competencia.
El panorama se vuelve aún más complejo con la caída de ventas en mercados clave. En Europa, Tesla ha perdido terreno en países como Francia y Suecia por tercer mes consecutivo. En China, a pesar de la llegada del renovado Model Y con un diseño actualizado e interiores mejorados, la demanda no ha respondido como se esperaba.
En este contexto, Tesla apuesta por recuperar atractivo con nuevos lanzamientos. La empresa ha prometido un modelo de menor costo basado en su plataforma actual, aunque aún no ha revelado detalles concretos. Sin embargo, su último gran estreno, la Cybertruck, no ha tenido el impacto esperado. Su diseño polarizante ha limitado su demanda, y los problemas de calidad han obligado a la compañía a retirar casi todas las unidades vendidas para corregir defectos.
Aunque es posible que Tesla sufra menos las consecuencias de los nuevos aranceles de 25% sobre los vehículos importados debido a que fabrica en Estados Unidos, Musk ha afirmado que las repercusiones en los costos son “significativas”. Tesla también ha advertido de posibles represalias arancelarias de otros países en respuesta a los gravámenes.
Se une México a la ola de boicot contra Tesla
La ola de boicots contra Tesla ha cruzado fronteras y llegó a México. El 1 de abril, manifestantes se congregaron frente a un concesionario de la marca en Polanco, uno de los barrios más exclusivos de la Ciudad de México, donde proyectaron la frase “#TeslaTakedown” sobre un vehículo de la compañía y levantaron carteles con la consigna “Cero emisiones, cero democracia”.
La protesta es parte de un movimiento global que rechaza la cercanía de Elon Musk con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y que ahora pone a prueba la lealtad del mercado mexicano.
El descontento se gesta en un contexto de incertidumbre política y económica. Aunque Tesla logró una producción récord en 2024, su futuro en 2025 luce más incierto debido a los efectos del boicot y a la caída en las entregas del primer trimestre de este año. La imagen de la compañía, antes asociada a la innovación y la sostenibilidad, ahora enfrenta cuestionamientos debido al papel de Musk como asesor de Trump y su influencia en la política estadunidense.
México ha sido históricamente un mercado receptivo para Tesla, incluso después de que la empresa canceló su plan de construir una gigafábrica en el país tras recibir incentivos más atractivos en Texas. Sin embargo, el impacto de la actual crisis de reputación no ha escapado al mercado mexicano.
“
Con la relación tan cercana entre Musk y Trump, es complicado no relacionar a Tesla con el Mandatario estadunidense”, explicó en una entrevista previa Martha Aida Cantú, experta en imagen pública. “Las personas podrían pensar que ahora Tesla representa esa ideología, y quizá no estén de acuerdo. Esa es la voz pública, y habría que ver cómo se mueve en el corto plazo en cuanto a preferencias de compra”.
El impacto de la controversia ha escalado a tal grado que ya se barajea la posible salida de Musk de su puesto en el Gobierno. Según el reporte del medio estadunidense Politico, Trump y Musk han discutido en los últimos días el pronto regreso del empresario a sus negocios, aunque sin definir una fecha concreta.
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