Nacional
Hace 3 meses
Los nexos de Rutilio Escandón con el cártel Jalisco Nueva Generación y con el grupo de “La Barredora” de Hernán Bermúdez Requena, están siendo investigados por el Gobierno de los Estados Unidos, de acuerdo con información que le transmitieron desde Washington al Gobierno mexicano.
De acuerdo con una fuente estadunidense, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, ya fue informado de manera extraoficial que el actual cónsul mexicano en la ciudad de Miami “está bajo investigación minuciosa” por parte del Gobierno de Donald Trump, a partir de las denuncias que ha recibido el Departamento de Estado estadunidense sobre la protección que otorgó Rutilio Escandón, durante su periodo como Gobernador de Chiapas, al cártel jalisciense, que entre 2018-2024 expandió su control sobre la mayor parte del territorio chiapaneco, desplazando al cártel de Sinaloa que durante décadas controló la frontera sur de México.
La fuente asegura que García Harfuch ya le informó a la Presidenta Sheinbaum de lo que le comentaron sus contactos estadunidenses sobre el representante de su Gobierno en Miami. “Van a ir por él”, le habrían comentado al funcionario mexicano desde Washington.
Y es que en el Gobierno de Donald Trump, particularmente al Presidente no le gustó cuando las agencias de su país le dieron informes sobre los vínculos de Rutilio, primero con los cárteles de la droga y luego familiarmente con el senador Adán Augusto López, que en las investigaciones estadunidenses ubican con el expediente sobre la mafia del Huachicol Fiscal. El Presidente se molestó cuando se enteró de que le mandaron como cónsul a Miami a un personaje vinculado a la narcopolítica.
Así que si a la lista de Rocha Moya y demás extraditables de Sinaloa, que por cierto a finales de esta mes se vence el plazo de 60 días que da el tratado de extradición para que se entreguen a los políticos morenistas solicitados en extradición, se suma ahora el de Rutilio Escandón, que aún con su inmunidad diplomática estaría siendo investigado por Washington, hay razones para que en Palacio Nacional se preocupen de que escale la ofensiva de Trump y Marco Rubio contra personajes del régimen de la 4T.
La Presidenta tendrá que definir cómo responde a la información que le dio su secretario de Seguridad y hombre de todas sus confianzas, si decide retirar con anticipación al cónsul de Miami, lo que podría interpretarse como una aceptación tácita de las acusaciones, o si busca proteger a Escandón, con lo cual se le alargaría cada vez más la lista de políticos que la doctora se ve obligada a defender ante las investigaciones estadunidenses que se aceleran cada vez más contra los narcopolíticos mexicanos.
Porque efectivamente el plazo que está por cumplirse para que la Presidenta responda a Estados Unidos si les entrega al gobernador Rocha Moya y demás acusados de vínculos con el cártel de Los Chapitos, y a partir de esa fecha las presiones y amenazas de Trump, de “combatir por tierra a los cárteles de la droga”, y de aumentar su cacería contra políticos vinculados al narco, la mayoría de ellos militantes de Morena y gobernadores estatales. Y aún en medio de la fiebre mundialista o apenas pase el torneo, la Administración Trump podría elevar el nivel de sus acciones en contra de México.
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