Sin prisas ni sobresaltos, los diputados locales aprobaron la Ley de Ingresos y el Presupuesto que el gobierno de Coahuila ejercerá el próximo año, por un monto de 78 mil 370 millones de pesos. El documento refuerza rubros destinados a los municipios, como el Fondo de Fomento Municipal, con incremento de 14.9 por ciento, y el Fondo General de Participaciones, con 12.6 por ciento.
El paquete fiscal y financiero para 2026 no considera incrementos a los impuestos, salvo la inflación.
Con datos duros
En defensa del Presupuesto y de la Ley de Ingresos, así como del trabajo de la Secretaría de Finanzas del gobierno de Manolo Jiménez para fortalecer la recaudación propia, la diputada Beatriz Fraustro Dávila respondió a las críticas de Morena. Desde su posición como coordinadora de la Comisión de Hacienda, destacó el papel del Congreso en la revisión puntual de las propuestas del Ejecutivo.
Frente al argumento recurrente sobre la dependencia de Coahuila de los recursos federales, Fraustro fue directa: si el reclamo es válido, entonces que impulsen una reforma a la Ley de Coordinación Fiscal. Recordó que Coahuila, uno de los estados más productivos y con mayor recaudación, recibe a duras penas 30 centavos por cada peso que aporta, mientras entidades como Chiapas, con baja recaudación y escaso desarrollo industrial, obtienen hasta 1.20 pesos por cada peso entregado. Datos duros, no discurso… ni histrionismo.
Anti extorsión
Coahuila quedó entre los primeros estados en armonizar su marco legal con la nueva ley federal para el combate a la extorsión, pero con una diferencia clave: la adecuación fue integral y no un ajuste parcial. El alcance de la reforma marca distancia frente a otras entidades que optaron por cambios mínimos.
Se sabe que el gobernador Manolo Jiménez Salinas mostró especial interés en empatar las legislaciones e ir más allá, y el Congreso del Estado respondió. Desde la Junta de Gobierno, que preside Luz Elena Morales, la reforma avanzó sin rodeos. Coordinación política, le llaman.
Queda al frente
A partir de enero habrá cambios en la integración de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, en el último año de la actual legislatura. La designación corresponde al Grupo Parlamentario del PRI y la presidencia recaerá en la saltillense María del Mar Treviño Garza. El primer año la presidencia fue para el PAN, con Alfredo Paredes López, y el segundo, que recién concluye, para Morena, con Delia Hernández Alvarado, quien mostró oficio para conducir las sesiones.
María del Mar Treviño tiene con qué responder a la encomienda.
Después de las fiestas
Concluido el periodo ordinario de sesiones, alguien deberá sacar adelante los pendientes de la agenda legislativa. Al frente de la Diputación Permanente, que sesionará en enero y febrero, quedó Jorge Valdés, del Verde, y como vicepresidente, Alfredo Paredes, “el panista más priísta”, como él mismo se define.
Las secretarías estarán a cargo de Beatriz Fraustro, del PRI, y Magaly Hernández, de Morena. Completan la Permanente Zulma Guerrero, de UDC; los priístas Edna Dávalos, Sergio Zenón, Olivia Martínez y Álvaro Moreira; los morenistas Alberto Hurtado, Luis Ponce y Antonio Attolini, además del panista Gerardo Aguado. La Permanente sesionará a partir del 8 de enero, una vez pasadas las fiestas, incluso el Día de Reyes.
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