“El camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones”, esta es la ruta crítica que se tomó en las diferentes legislaciones del país y del mundo entero.
Desaparecer los plásticos de un solo uso sin hacer un estudio previo de qué tipo de productos pueden sustituirlo con la misma calidad la envoltura de algún alimento, es una buena intención.
¿Qué afectaciones tendrá la industria del plástico?, ¿cómo sustituir este innovador invento que llegó a nuestra vida hace más de 100 años y ahora es casi omnipresente?
Se debe reconocer a la par que no hemos sido lo más cuidadosos y racionales en el uso del plástico en la parte de la envoltura de los alimentos y una gran gama de productos que se presentan con una cubierta plástica.
Así, se tienen 60 millones de toneladas de plástico en la basura de China contra 38 millones de Estados Unidos, de acuerdo con datos de la Universidad de Oxford.
Green Pace expuso que en México se producen más de 7 millones de toneladas de plástico al año; el 48% de este material es destinado a envases y embalajes y aunque muchos de ellos son reciclables, no necesariamente terminarán siendo reciclados.
En el 2010 China responsabilizó a los grandes negocios y les pidió dejar de utilizar plástico y pusieran a trabajar a la industria para crear materiales reutilizables; y aunque han surgido los biodegradables no alcanzan la calidad ni las propiedades del plástico que conocemos.
La medida de prohibir las bolsas de polietileno es una buena intención, pero, todo lo que dan son consejos para no usarlas y no hay en el mercado un elemento que sustituya con la calidad necesaria al plástico y no es una defensa del material, es poner la visión en esta industria a la que los legisladores no vieron ni propusieron alternativas.
Es así como los industriales del plástico dicen dejarán a miles de personas sin trabajo. Tan solo en la Ciudad de México se estima que 25 mil individuos serán desocupados por la medida.
La industria del plástico de México aporta 3% del Producto Interno Bruto (PIB), el 5% del PIB manufacturero, genera más de un millón de empleos directos e indirectos, produce más de 7 millones de toneladas anuales, integra más de 4 mil empresas y concentra inversiones por más de 30 mil millones de dólares, dio a conocer Aldimir Torres Arenas, presidente de la Asociación Nacional de Industrias de Plástico (Anipac).
Ahora bien, cuales alternativas tenemos, ¿el papel? Recurrir a la celulosa, acabar con los bosques, esa es la alternativa, envolver la carne de res como en antaño en papel de estraza con una capa de periódico, elaborar cucuruchos para poner ahí la fruta, los vegetales o lo insumos que se compren, ¿esa es la alternativa?
Bancos también entran en la parte de la regulación y hoy dan la feria en bolsas de papel, pero, un papel que no resiste el peso de las monedas porque no tiene el calibre necesario, la bolsa no soporta el peso.
Hoy, sin tacto, sin argumentos, sin una industria alternativa, sin opciones, la regulación elaborada desde las curules enfrenta a la industria en general a un futuro en donde la solución, en apariencia está en todos lados, sin embargo, no hay en el mercado hasta el momento un producto desarrollado que satisfaga todos las necesidades de las diversas ramas económicas que usa el plástico.
Hoy envían el mensaje de ¡Bienvenido de retorno a lo básico! Y no es negativo, pero, si reflexivo porque no se tiene un desarrollo óptimo de una industria del empaque alternativo.
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