Negocios
Por
Paola A. Praga
Publicado el domingo, 24 de febrero del 2013 a las 16:03
Saltillo.- Como la huida de José y María que describe Mateo en el pasaje bíblico, los abuelos de Karim Saade Charur dejaron Belén para viajar a Kiev, California y finalmente asentarse en Saltillo. Cuando conoció la ciudad donde nacieron sus antepasados, entonces entendió por qué la capital de Coahuila había sido elegida para iniciar una nueva vida.
“Estando allá vi que la tierra es benévola como aquí, semidesértica, que la gente es muy amable y que Belén igual que Saltillo es un ciudad muy bonita, con buena calidad de vida”, dice el empresario.
Sentado detrás de su escritorio en la oficina del conocido Eurotel, Saade Charur rememora con tranquilidad la herencia que le deja su familia: la perseverancia y el trabajo. Con estos valores ha logrado posicionarse como uno de los empresarios más sólidos en el estado.
“Nació el 10 de febrero de 1946 en la ciudad de Saltillo, en plena Alameda Zaragoza, en un hospital donde el día de hoy se ubica una preparatoria nocturna…la capital de Coahuila era por aquel entonces una plácida ciudad con alrededor de 70 mil habitantes. Dos de ellos, Jorge Nicolás Saade y Ofelinda Charur Salmán, padres de Karim Saade, se daban a la tarea de criar a sus seis vástagos”, cita el libro Nuestra Gente, en el que fue homenajeado.
Fue presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles en dos periodos, de 1978 a 1983 y de 1993 a 1994, además de director de área para Coahuila y Nuevo León de la Asociación Mexicana de Hoteles.
Ha recibido el reconocimiento “Empresario del Año del Sector Turismo del País 2008”, otorgado por la Confederación de Cámaras de Comercio. Su trabajo lo ha distinguido por el impacto en la región, por su contribución a la generación de miles de empleos en los municipios de Saltillo y Ramos Arizpe.
Ha presidido el Club Rotario de Saltillo y el Patronato del Hospital del Niño, pues además de su aportación en el ámbito empresarial y de generación de empleos, Saade Charur se ha caracterizado por una labor social.
Al empresario le gusta coleccionar antigüedades. En su oficina posan erguidas esculturas de todos tamaños de bronce: Venustiano Carranza descansa sobre el escritorio. Pero en otra de las mesas tres monos recuerdan la filosofía china: no oigo, no veo y no escucho.
“O sea no te metas en lo que no te importa”, dice entre risas. Amable, posa para la cámara y sonríe. Asegura que el trabajo es una gran pieza en el rompecabezas de su vida.
“Yo no pienso en el retiro, me quiero morir, como dicen, con las botas bien puestas”. Se levanta a las 5 de la mañana y rápido comienza su rutina laboral. Por su despacho desfilan desde empleados hasta personajes políticos.
PLACERES DE LA VIDA
El empresario es apasionado del arte, desde hace años inició una colección de obras y libros, que considera como tesoro familiar, no ha considerado venderlas. Entre ellas se encuentra un pendón que fue usado por el rumbo de General Cepeda, con hilos blancos de plata y con al águila mexicana de la época porfirista.
En el libro Karim Saade, editado por el Gobierno del Estado, revela que esta reliquia la adquirió en una subasta que realizó la esposa del ex gobernador Eliseo Mendoza Berrueto, que después fue restaurada, para sumarse a la colección.
Disfruta de la música instrumental, pero confiesa tener en todos los formatos posibles el disco Uno de The Beatles. La fiesta brava no es uno de sus placeres, protector de los animales, Saade Charur no está de acuerdo con hacer sufrir a un animal.
La administración de hoteles, promoción del turismo y la atracción de nuevas inversiones, la más reciente fue la inclusión del conocido Eurotel a la cadena internacional Quality Inn.
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