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Coahuila

La “nueva normalidad”

Por Alejandro Irigoyen Ponce

Hace 6 años

Hoy, no hay país o región en el que no se intente avanzar hacia una suerte de reconstrucción social y económica, esferas dañadas hasta sus cimientos por la pandemia. Pero, en el mundo entero, estos intentos han resultado erráticos.

Los que nos gobiernan, los empresarios, los mismos ciudadanos, en todos lados dan tumbos en esto de establecer protocolos y diseñar rutas de cómo y cuándo se podría volver a las calles, las escuelas, las fábricas, las oficinas. Cuándo y cómo se podría volver a esa normalidad sobre la que construimos nuestras vidas.

La cuestión es que esa normalidad que añoramos ya no será más. Ahora se plantea una “nueva normalidad”, la marcada por un virus con una capacidad extraordinaria de propagación y altas tasas de letalidad.

Un virus de un comportamiento global y caprichoso, que amaga con oleadas regionales, rebrotes y variaciones. En suma, un virus que llegó para quedarse y para marcar con incertidumbre y hasta temor lo que serán las relaciones sociales futuras.

Sin ánimo de acotar la legítima esperanza de muchos de que esto pase y que en unos meses sólo quede el recuerdo de una experiencia muy amarga, los elementos objetivos de contexto, la información disponible, nos dicen que no será así.

El coronavirus marca un parteaguas sanitario, social y económico y ya nada será tal y como fue hasta hace dos meses.

Sí, en el mundo se intenta avanzar hacia una reconstrucción social y económica y de lo único que hay certeza hoy, es que la resulta no será ni de lejos igual a lo que teníamos.

Así que, asumamos de una buena vez, cada quién desde su trinchera, nuestro rol en la construcción de una “nueva normalidad” en la que la premisa base será sobrevivir y no contagiar.

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