El Partido Demócrata ganó prácticamente todas las candidaturas en estados clave durante las elecciones intermedias de Estados Unidos esta semana. Ganó también el control del Senado por 10 escaños, de los cuales siete eran republicanos y ahora serán demócratas. En la Cámara de Representantes, el Partido Demócrata ahora controlará 254 escaños, y 162 el Partido Republicano. Y en los estados clave donde los demócratas perdieron, como en Florida, los republicanos ganaron el Senado y la gubernatura por apenas dos puntos. En el área metropolitana de Miami, bastión ideológico del trumpismo entre los latinos, el condado de Miami-Dade se movió siete puntos hacia los demócratas. Broward —vecino de Palm Beach, donde Trump posee el club Mar-a-Lago— se movió 32 puntos hacia los demócratas.
Estos resultados no implican una renovación profunda del Partido Demócrata, que le augure victorias futuras, sino el repudio generalizado a la forma en que Donald Trump ha manejado la economía, a cómo ha aumentado la corrupción en su Gobierno y a cómo el voto joven, que antes lo apoyó, ahora ha dado un giro sustancial.
La noche de la elección, Patrick Ruffini, un destacado analista republicano, publicó un análisis sobre cómo había cambiado el voto en EU en los últimos años. Destacó que en 2024, cuando Trump ganó la Presidencia por segunda vez, el voto de las personas de 18 a 29 años se había desplazado 13 puntos porcentuales hacia los republicanos. Esto incluía, sobre todo, el voto de jóvenes blancos, negros y latinos. Ahora, ese mismo voto es el que más se movió hacia los demócratas en todos los segmentos de la población estadunidense: 35 puntos.
Unos días antes de las elecciones, una encuesta de Associated Press (AP) mostró que seis de cada 10 personas han desaprobado la administración de Trump, afirmando que ha puesto sus intereses personales por encima de los del país. El llamado “voto latino” que Trump ganó en 2024 ahora apoyó masivamente a los demócratas.
En Texas, la prensa reportó que en condados como Starr, el voto se movió 35 puntos a favor de los demócratas en solo dos años, después de que Trump ganó allí con el 58% en 2024. Con ese apoyo, James Talarico ganó el escaño de senador, después de que los republicanos lo ocuparan desde 1988. En el Congreso, el cantante Bobby Pulido le ganó a la republicana Mónica de la Cruz, luego de que Trump ganó allí por 18 puntos. Texas ha sido históricamente un bastión republicano. Ahora, Gina Hinojosa se convertirá en Gobernadora, siendo la primera latina y la primera demócrata en gobernar el estado desde 1990.
En esta ocasión, el tema de la corrupción en el Gobierno se posicionó como uno de los factores centrales que definieron el voto de millones de personas. Y las encuestas de AP también muestran que siete de cada 10 votantes que apoyaron a los demócratas dijeron que “las políticas de Trump han empeorado las condiciones económicas de Estados Unidos”.
The Washington Post destacó que a los demócratas les funcionó que su discurso, en estos dos años, se centrara en la economía, como sucedió con la victoria de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York y como ocurre ahora con muchísimos candidatos. En 2024, los votantes rechazaron los resultados económicos del Gobierno de Joe Biden, principalmente debido a la inflación. Ahora, los demócratas cosechan los frutos de un discurso constante en torno al aumento de los precios de la gasolina, la vivienda, además de los productos del supermercado.
Estos resultados impactarán la relación con México. A diferencia de México, donde cada noticia nacional que ocurre en EU está en las primeras planas de nuestra prensa, en EU les importa México principalmente cuando se habla de migración, narcotráfico y cadenas de producción. Ahora que a Trump le quedan dos años en el cargo, sin el control del Congreso, debe centrar su atención en la política interna y en mejorar los resultados económicos. Está por verse si eso flexibiliza las negociaciones del tratado de libre comercio y disminuye la presión en la frontera, donde el trumpismo perdió gran parte del apoyo que tuvo en 2024. A México, ahora le corresponde estar alerta, buscar acuerdos que se mantengan si los demócratas llegan a la Presidencia y mantener la calma.
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