Nacional
Por Federico Muller
Hace 1 hora
La traza urbana de una ciudad -es decir, la configuración del entramado de calles y asentamientos humanos- puede estudiarse desde la perspectiva de diversas disciplinas científicas; ello dependerá de los intereses del investigador o del equipo de expertos al que se le haya encomendado un proyecto específico. Los estudios de mercado son, quizá, los más demandados por los inversionistas que buscan construir y operar un supermercado de categoría “AAA” en la ciudad. Para ello, requieren información sobre las zonas habitacionales con mayores niveles de ingreso, las vías de comunicación, la ubicación de la competencia y otros factores de análisis que permitan determinar el emplazamiento más favorable para su proyecto. En el caso de la instalación de una antena de telecomunicaciones -destinada a captar y transmitir señales electromagnéticas para la telefonía celular- resulta fundamental considerar variables como la densidad poblacional, el tráfico de datos, el volumen de llamadas y usuarios concurrentes, entre otros indicadores técnicos.
Las políticas públicas del municipio de Saltillo: 2025-2027
Las políticas públicas de la actual Administración municipal también analizan y utilizan la traza urbana de Saltillo, aunque con fines distintos a los ya mencionados. En este caso, el interés no es estrictamente comercial ni técnico, sino político: preservar y administrar un capital político que, según diversos análisis históricos, se ha consolidado a lo largo de más de siete décadas. El presente artículo propone examinar la posible correlación entre tres variables: la geografía urbana, la acción gubernamental y la cultura política local.
I. Geografía urbana
Cualquier actor político con experiencia en la vida pública local reconoce la alta proporción de trabajadores asalariados vinculados al sector secundario -es decir, a la industria- dentro de la economía urbana de Saltillo. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE, 2025), alrededor de 83.4% de la población ocupada se encuentra en la economía formal, mientras que el resto de la Población Económicamente Activa (PEA) remunerada participa en el sector informal. Se trata de una proporción de formalidad relativamente alta en comparación con otras capitales del país.
En términos prácticos, por cada 10 empleos generados en la ciudad, más de 7 ofrecen prestaciones sociales y están registrados ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo que refleja un nivel significativo de institucionalización laboral. Desde el punto de vista territorial, un porcentaje considerable de la población asalariada se concentra en el oriente y sur de la ciudad. El polígono conformado por los fraccionamientos Mirasierra, Fundadores, Loma Linda y Zaragoza, entre otros, presenta una de las mayores densidades demográficas del municipio: aproximadamente 8 mil 987 habitantes por kilómetro cuadrado, según información del Visor Urbano y del INEGI.
Por otra parte, los indicadores sociales muestran contrastes relevantes. Del total de la población municipal, 16.3% se encontraba en situación de pobreza moderada, mientras que 24.5% presentaba al menos una carencia social significativa -particularmente en materia de seguridad social, acceso a servicios de salud, alimentación o educación-. Estos datos sugieren que, pese a los altos niveles de formalidad laboral, persisten brechas estructurales que inciden en la calidad de vida de ciertos sectores de la población (Fuente: INEGI, 2020)
II. Acción gubernamental
Del conjunto de programas sociales y de intervención urbana que impulsa la Administración municipal 2025-2027 de Saltillo, al menos dos han concentrado una proporción significativa de acciones e inversión en los polígonos habitacionales ubicados al oriente y sur de la ciudad.
1. Colonias al 100. Programa de intervención integral que atiende necesidades relacionadas con servicios urbanos, salud preventiva, seguridad pública, rehabilitación de espacios comunitarios y activación deportiva. Su diseño contempla la presencia simultánea de diversas dependencias municipales en colonias específicas, con el objetivo de generar impactos visibles en el corto plazo.
2. Aquí Andamos. Estrategia operativa enfocada en el mantenimiento urbano, el aseo público y la rehabilitación de vialidades, incluyendo bacheo, limpieza de camellones, desazolve y mejora de la imagen urbana en sectores populares.
La orientación territorial de estos programas sugiere una focalización en zonas con alta densidad demográfica y significativa concentración de población trabajadora asalariada, particularmente en el oriente y sur del municipio.
3. Mercaditos. Otro de los programas sociales que opera el Gobierno municipal es el de los “mercaditos”. Consiste en la instalación de puntos de venta itinerantes que se establecen periódicamente en parques, plazas públicas o centros comunitarios ubicados en colonias con alta densidad poblacional y predominio de hogares de ingreso bajo o medio-bajo. El objetivo es beneficiar a las familias mediante la oferta de productos de primera necesidad a precios subsidiados o con descuentos significativos respecto a los del mercado convencional. De esta manera, el programa busca aliviar temporalmente el gasto familiar en artículos de la canasta básica y otros bienes esenciales.
III. Cultura política local
La permanencia de una misma fuerza política en el Gobierno municipal de Saltillo durante más de siete décadas -con la excepción de tres administraciones encabezadas por partidos distintos al hegemónico- no sólo ha favorecido la consolidación de redes clientelares, sino también la configuración de una cultura política local relativamente estable. Esta no permanece estática; por el contrario, tiende a reinventarse cada tres años con el inicio de una nueva administración. La estructura partidista se actualiza, ajusta sus estrategias territoriales y flexibiliza sus mecanismos de operación frente a los cambios sociales, demográficos y económicos de la ciudad. Con el advenimiento del proyecto político conocido como la Cuarta Transformación, se popularizó la consigna “menos escritorio y más territorio”. Esta directriz -orientada a privilegiar la presencia directa de los funcionarios en las comunidades- fue rápidamente adoptada y adaptada a las dinámicas locales. En ese contexto, no resulta fortuito el fortalecimiento de la cercanía territorial entre familias, alcaldes y legisladores.
Conclusión. En el municipio de Saltillo, los polígonos urbanos con mayor densidad demográfica tienden a concentrar una mayor proporción de intervención e inversión municipal, lo que incrementa la estabilidad política y favorece la continuidad del apoyo electoral al partido gobernante.
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