Por: Dr. Jesús G. Sotomayor Garza
El inicio del movimiento revolucionario de 1910, comandado por el ilustre coahuilense don Francisco I. Madero González, se encuentra reconocido el día 20 de noviembre de 1910. Sin embargo, poco o casi nada se habla de los moviemientos que tuvieron lugar en dos poblaciones coahuilenses que previamente se rebelaron en contra del régimen de Porfirio Díaz, siendo que los mismos fueron prácticamente el inicio del gran movimiento libertario de 1910, aun cuando los movimientos revolucionarios que daremos a conocer tuvieron lugar en el año de 1908.
Los movimientos armados a que nos referimos tuvieron lugar en el mes de junio de 1908, en primer término en la hoy ciudad lagunera de Viesca, Coahuila, la noche del 24 de junio del año de 1908. La población lagunera se conmovió al escuchar los gritos de “¡Viva la Revolución!” provenientes de integrantes del partido liberal lidereado por los hermanos Flores Magón, logrando tomar la población referida. En tal movimiento, los partidarios de los hermanos Flores Magón lograron tomar la Presidencia Municipal del lugar, en donde iniciaron su movimiento revolucionario convocado por el partido liberal. Asaltaron de igual manera el banco de Nuevo León, así como la casa del jefe político.
Los revolucionarios que tomaron Viesca se encontraban lidereados por León Ibarra y José Lugo, quienes después de realizar la toma en la población lagunera liberaron a los detenidos en la cárcel de Viesca. Tuvieron en su poder a la mencionada población lagunera por varios días, hasta que las fuerzas federales con mayor número de soldados que los insurrectos recuperaron la población, capturando a algunos de ellos. En su mayoría, fueron ejecutados sin juicio previo, y otros enviados a San Juan de Ullua y a las cárceles de Torreón y Monterrey. Fue fusilado en Saltillo uno de los cabecillas de nombre José Lugo. Constituyéndose la población de Viesca como una de las primeras que se rebelaron en contra de Porfirio Díaz.
En la madrugada del 26 de junio la “Villa de las Vacas”, hoy Ciudad Acuña, fue atacada por los partidarios del partido liberal lidereados por Encarnación Díaz Guerra, Benjamín Canales de la Garza y Encarnación Díaz R., junto a un grupo de aproximadamente 150 hombres armados, quienes en su mayoría se encontraban escondidos en Del Río Texas. Además destacó José de Jesús Fuentes, quien después formó parte de “Los Dorados de Francisco Villa”. Desafortunadamente las fuerzas federales eran mayores en número que los soldados, así como en armamento, por lo que hicieron que la mayoría de los insurrectos huyeran de la hoy Ciudad Acuña. Pero su ejemplo así como el de los hombres de Viesca fueron seguidos en algunos lugares de México, hasta llegar a la noche del 20 de noviembre, fecha que el inmortal Francisco I. Madero señalara para el levantamiento en toda la República.
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