Más vale paso que dure y no trote que canse, refrán que hace propio Mario Dávila al arranque de su administración.
El alcalde de Monclova marcó su manera de trabajo, no lleva prisa, no se trata de una carrera de resistencia.
No habrá los tradicionales 100 días para hacer un primer balance de su administración.
Con Mario serán mil días, mil 95 para ser exactos y entonces se podrá evaluar su trabajo como presidente municipal.
RECLAMAN FINIQUITO
Como le adelantamos, Ignacio Ortegón soltó que había una deuda de un millón 500 mil pesos de finiquitos para ex empleados municipales.
Lo que no dijo el ex director de Recursos Humanos que también va en la lista de los que están reclamando el pago.
Ortegón junto con Alain Mendoza, Raúl Rizo y más de una veintena de ex funcionarios se apersonaron con Roberto Piña para exigirle sus respectivos finiquitos.
Todos eran empleados de confianza y a ninguno corresponde la prestación, pero quisieron calar al alcalde a ver qué conseguían.
Lo que lograron fue que Piña los mandara por el mismo camino por el que llegaron y con la promesa de que no recibirán un peso de su administración.
DEUDA DE 4 MDP
La deuda que dejaron en Frontera no es nada más de un millón y medio de pesos, el pasivo debe andar por los 4 millones y medio de pesos.
De acuerdo a las cuentas que hicieron en la tesorería que se supone tenía a su cargo María del Rosario Martínez, consideraron el millón y medio que reclaman los que se quedaron sin empleo.
Además hay un pasivo de un millón 980 mil pesos para proveedores.
La cuenta aumenta con los 730 mil pesos que se deben de ISR y 243 mil pesos de Seguridad Pública.
Con eso se va a topar Roberto Piña, esa es la deuda que le dejaron.
VIL ROBO
Pero nadie dice nada del descarado saqueo en Frontera.
El robo llegó al grado de vender los catalizadores de la flotilla de unidades municipales, además de que la mayoría no tiene batería ni herramienta.
Sin que nos conste, dicen tener evidencia del robo cometido por Enrique Guajardo, ex funcionario que llegó a pie a la administración y salió con una camioneta del año.
En los pasillos de la Presidencia de Frontera acusan que fue un robo en despoblado, hasta con los tinacos cargaron.
OTRO ROBO
Ya lo parimos y ahora hay que amamantarlo, acostumbran a decir en los ejidos de Castaños.
Se refieren a Enrique Soto que al paso de su administración su ambición lo hizo perder la brújula.
El ex alcalde de Castaños no quiso irse con las manos vacías.
Soto quiso quedarse con un vehículo oficial y prácticamente tuvieron que ir a sacarlo de su casa.
HIJO INFLUYENTE
Los de Morena en Castaños empezaron a enseñar el cobre.
El día de la toma de protesta del alcalde Juan Antonio Garza, uno de los más contentos era Édgar Juárez Romero, hijo del regidor Rafael Juárez.
Y para demostrar su alegría el hombre le rindió tributo al dios Baco y alcoholizado fue detenido por policías municipales.
Édgar quiso hacer gala de su influyentismo, nadie podía tocar al hijo del regidor de Morena… y se equivocó.
No saben con quién se están metiendo, fue una de las tantas amenazas que hizo el muchacho.
Los policías no sabían y por eso lo remitieron a los separos.
SIN PASO
¿Pues quién se murió? gritó la ex alcaldesa de Sacramento en la Presidencia Municipal ante el silencio de decenas de ciudadanos que callaron cuando la vieron llegar.
Con la fresca de las 10 y media de la mañana, Yajaira Reyna llegó para la entrega-recepción.
Hasta la semana pasada, la udecista podía entrar y salir a la hora que quería del edificio, pero ayer cuando llegó tuvo que pedir permiso.
Dos mujeres en la entrada casi la taclearon para impedirle la entrada y tuvo que salir un funcionario para que dieran el pase.
Yajaira llegó cargando un maletín azul donde se supone que llevaba lo poco que pudo entrar a Andrea Ovalle, la nueva alcaldesa.
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