El banco indicó que la decisión anunciada ayer por S&P Global, de modificar de estable a negativa la perspectiva para nuestro país no es sorpresiva, pues desde septiembre del año pasado había alertado sobre una rebaja en la nota en caso de verse un debilitamiento en las finanzas públicas.
“En el caso de que México no logre acelerar el crecimiento económico de manera sostenible y realizar una consolidación fiscal exitosa (incluyendo las finanzas de las empresas públicas), en el mediano plazo podría perder el grado de inversión”, indicó Banamex en una nota especial publicada en su reporte económico.
También, dijo, esto podría ocurrir “en la eventualidad de un choque adverso significativo (como un deterioro económico relevante), lo que hace apremiante atender las vulnerabilidades en caso de querer mantener ese estatus”.
Las agencias calificadoras de valores evalúan la capacidad de gobiernos y empresas para cumplir con el pago de sus obligaciones financieras. Entre las más reconocidas a nivel internacional se encuentran S&P Global, Moody’s y Fitch Ratings.
El grado de inversión es una categoría que otorgan estas empresas a países o consorcios con capacidad considerada suficiente para cumplir con sus compromisos financieros y con un menor nivel de riesgo de impago. México todavía mantiene dicho estatus con estas tres agencias, las más relevantes a nivel global.
Según Banamex, S&P cambió la perspectiva de la calificación de México por la debilidad de las finanzas públicas, el bajo crecimiento económico y el aumento esperado de la deuda, además de advertir que podría reducir la nota crediticia del país si no se contienen los déficits y los pasivos contingentes, particularmente los relacionados con Petróleos Mexicanos (Pemex).
Los economistas del banco agregaron que, en caso de que Moody’s reduzca la calificación de México, el país quedaría en el último escalón del grado de inversión, nivel en el que Fitch ya lo mantiene, mientras que S&P conservaría una nota un nivel superior, aunque con perspectiva negativa.