Por: Cecilia de la Garza
Vivimos en una sociedad en donde cada vez más vemos cómo los gobiernos, las instituciones públicas y privadas, políticas y apolíticas, asociaciones, grupos y demás, buscan “obligar” por ley o por norma a que se involucren más mujeres en los puestos representativos o directivos, pero ¿realmente la sociedad está preparada para tener mujeres al frente?
Todos ya lo sabemos, pero hoy se los digo: NO, la sociedad no está preparada para valorar, reconocer y cuidar a las mujeres y créanme, no soy más que una mujer que diariamente se enfrenta con situaciones lamentables desde las diferentes trincheras en que tengo la oportunidad de compartir.
Y para nada soy de las que cree que en todos lados debe haber mujeres, pero tampoco creo que en todos lados deba haber hombres, lo que debe haber es personas, que no nada más cumplan el perfil de acuerdo con cada puesto, sino que pongan el corazón en lo que hacen, asuman la responsabilidad que se les confiere, se capaciten, pregunten, hagan lo que deben, para lo que se les paga, por encima de cualquier necesidad o interés personal. Si es mujer perfecto, si es hombre, también. Siempre y cuando puedan, quieran y HAGAN su trabajo.
No es que las mujeres queramos “lo mismo que los hombres”, simplemente buscamos ser escuchadas, valoradas, consideradas, pero bueno, una vez que somos todo eso, viene la siguiente parte: la mente no nos deja comprender (ni a los hombres ni a las mujeres) cómo es que una mujer puede ser exitosa, o cómo puede tener buenas ideas y menos si esa mujer es joven, no, no podemos comprenderlo, y no solo eso, buscamos cómo dañar, cómo competir, cómo restar, en lugar de sumar…
Necesitamos hacer una reflexión y dejar de querer obligar a que las mujeres estemos presentes en todo, debe ser algo natural, no obligado, pero sobre todo, necesitamos enseñar a las niñas a no envidiar, celar o querer lo que otra niña tiene, sino, más bien, enseñarla a luchar por sus sueños, demostrarle que los va a alcanzar y si en ese momento no lo hace y la niña de un lado sí, le aplauda, le aprenda y vuelva a intentar…
El día que los hombres dejen de creer que son superiores a las mujeres, pero sobre todo, el día que las mujeres dejen de pelear con las mujeres, tendremos el país y el mundo que necesitamos.
Mi respeto y admiración a los hombres y las mujeres que valoran, cuidan y procuran a las mujeres.
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