Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
¿Quién es Marisa Manchado, la compositora desaparecida en el accidente ferroviario en España? Aguinaldo 2026 para pensionados del IMSS e ISSSTE: ¿quiénes sí y quiénes no reciben este pago? An Alfa betas: Adrián Chávez explora el lenguaje de los nuevos machismos en su nuevo libro Entre reclamos y pancartas del PRI, comparece el titular del OIC del INE ante diputados Mexicano sigue desaparecido tras choque de trenes en España; su familia ya viaja a buscarlo

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Muy mal representados

Por Cholyn Garza

Hace 3 años

¡Oh, Dios! Si tenemos un país maravilloso, hermoso ¿por qué se empeñan en mostrar lo peor? Me he preguntado a propósito de la reciente visita a nuestro país del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau; cada uno acompañado de su esposa. 

Damas, que conocen de protocolos y buenos modales, sin excesos ni protagonismos, discretas y correctamente vestidas. Cuestión de educación, conocimientos pero, ante todo, compromiso.

Se notó la diferencia, enorme de verdad; aunque hay que decirlo que no es la primera vez que la esposa del presidente de México actúa de una manera inapropiada. En México o en el extranjero su comportamiento deja mucho que desear.

Se observó en la toma de posesión de Lula Da Silva como presidente de Brasil. ¡Qué falta de respeto! Tanto al presidente Lula como para su esposa y por supuesto para el mismo presidente de México.

Exagerada su actuación en un acto oficial protocolario.  ¡Qué vergüenza! Lo mismo trató de hacer con Biden y Trudeau. ¿Qué pretende esa señora que a nadie representa? ¿Llamar la atención? ¿Ridiculizar al presidente?

Si alguien dice que ella representa a México, miente.  Hay jerarquías: Considero que quien debería ir a eventos con la representación oficial es un miembro del gabinete, de ninguna manera una señora que no se respeta a sí misma ni a su marido. En este caso el marido es nada menos que el presidente de nuestro país.

Son detalles que muestran una parte de lo que se vive realmente en Palacio Nacional.

Han transcurrido ya cuatro años del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y lo único que ha ido dejando a su paso como presidente es destrucción.

Es un individuo que prometió demasiado en campaña y que le ha fallado a México. Un hombre resentido que ha sembrado odio a su paso desde una tribuna que utiliza diariamente para insultar a quienes él considera sus enemigos, tratando de polarizar el ambiente. 

Un hombre que siente que crece desde su mañanera, porque se escuda en quienes le aplauden, más por compromiso que por convicción; sin embargo, cuando aparece con políticos o personajes de la talla de Joe Biden, Justin Trudeau y otros más, lo vemos en su justa dimensión: Pequeño. 

Muy pequeño como gobernante y como individuo. Descortés, acaparador, grosero con sus homólogos visitantes  al apoderarse del micrófono y no permitirles participar en el bloque de preguntas y respuestas ante la prensa.

Triste, lamentable pero cierto.

Hemos tolerado cuatro años de un gobierno de mentiras y destrucción. Destrucción de instituciones, de fideicomisos, de vidas. Gobierno de mentiras que han pretendido justificarlas para convertirlas en verdades; por ejemplo, el plagio descarado que hizo de su tesis como abogada la ministra de la Suprema Corte de la Nación, Yasmín Esquivel, quien por ética, por dignidad al verse descubierta, debería renunciar al cargo por el gran daño que le está haciendo a la SCJN.

No lo hace por una razón: Se siente protegida por el presidente López Obrador.  

Otra gran mentira la de pretender justificar la presencia de seis mil elementos de la Guardia Nacional en el Metro de la Ciudad de México con el propósito de cuidar a los ciudadanos. ¡Claro que no!

Lo que pretende con esa argucia es proteger a su favorita para el 2024, Claudia Sheinbaum, actual jefa de Gobierno, en quien recaen señalamientos por la falta de mantenimiento a las líneas del Metro. 

Lo que ha habido en ese importante medio de transporte no son incidentes, son accidentes; con un saldo considerable de personas heridas, lastimadas y lo más doloroso, también ha habido muertos. Seres humanos que salieron de sus hogares a cumplir con sus deberes y ya no regresaron. 

Todo por el descuido de un gobierno que redujo considerablemente el presupuesto para el Metro, al que no se le ha dado mantenimiento. Por lo tanto, sí hay responsabilidad y no está en aquellos a los que el gobierno pretende culpar al inventar un complot que solo existe en la mente enferma de odio y poder de quienes pretenden conservar o llegar al poder. 

Mienten al decir que les importan los ciudadanos y que por eso envían a la Guardia Nacional -para cuidarlos- ¡Ajá! Lo que les importa es su posición política. Esa sí es politiquería. No hay más.

Notas Relacionadas

Dejan al IEC acéfalo por un año más; vetan propuesta

Hace 5 horas

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 5 horas

Minino sin uñas

Hace 5 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 5 horas

Minino sin uñas

Hace 5 horas

El martes que medirá el poder de Trump

Hace 5 horas

El legado de Cárdenas frente al poder sin ideas