En el cierre de su primer año de administración, el alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, destacó la participación ciudadana en las decisiones relevantes de su gobierno, desde la seguridad pública —“prioridad de prioridades”— hasta la revisión de cuentas a través de la Contraloría Ciudadana. Señaló que este modelo de vigilancia y corresponsabilidad sostiene a Saltillo como la capital más segura del país y una de las ciudades con mejor calidad de vida y competitividad.
En el informe ciudadano, en el Teatro Fernando Soler, ante vecinos, su familia y el gobernador Manolo Jiménez Salinas, Javier Díaz presentó un mensaje con acciones directas en colonias, obra pública y obra social coordinada con el estado. Llamó a mantener el rumbo para consolidar a Saltillo como la mejor ciudad para vivir. La frase con la que cerró su intervención tuvo muchos comentarios: “Decir que somos de Saltillo es sinónimo de orgullo, disciplina y compromiso”.
Lealtad y cercanía
Javier Díaz González dejó clara la cercanía y coordinación con el gobernador Manolo Jiménez Salinas, –“el mejor aliado de Saltillo”–, en temas de administración y seguridad, y en sintonía política.
El mensaje fue clasro: “Agradezco a mi amigo, el gobernador del estado Manolo Jiménez Salinas, por ser el mejor aliado de Saltillo y con quien mantengo comunicación permanente. Amigo Manolo Jiménez: contar con tu respaldo y trabajar en coordinación siempre contigo ha sido fundamental en cada logro de nuestra administración, por ello te reitero mi reconocimiento, pero sobre todo mi lealtad”. Directo y contundente.
Ex alcaldes
El informe ciudadano reunió a ex presidentes municipales de la capital del sarape y el pan de pulque. Además del gobernador Manolo Jiménez, estuvieron el ex gobernador Enrique Martínez y Martínez; José María Fraustro Siller, Rosendo Villarreal Dávila, Miguel Arizpe Jiménez, Manuel López Villarreal, Isidro López Villarreal y Arturo Berrueto, a quien el alcalde llamó “el decano de los presidentes municipales”.
Doble propósito
Alcaldes de todas las regiones viajaron a Saltillo con doble propósito: acompañar a Javier Díaz en su informe y sostener una reunión de trabajo con el gobernador Manolo Jiménez en Palacio de Gobierno.
Entre ellos: Tomás Gutiérrez, Ramos Arizpe; Ana Karen Sánchez, Arteaga; Mayra Ramos, General Cepeda; Carlos Villarreal, Monclova; Miguel Ángel Ramírez, Matamoros; Brenda Güereca, San Pedro; Fernando Juárez Santos, Candela; Elías Portillo, Sierra Mojada; y Adriana Valdés López, Ocampo. Una vuelta productiva a la capital.
En primera fila
Desde su asiento en primera fila, el obispo de Saltillo, Hilario González García, siguió atento el informe. Le tocó en medio de Carlos Robles Loustaunau, dirigente del PRI Coahuila, y el cronista de la ciudad, Armando Fuentes Aguirre.
También en primera fila la familia del alcalde: su esposa, sus padres y sus suegros. El gobernador Manolo Jiménez, su esposa y sus padres. La presidenta de la Junta de Gobierno del Congreso Estatal, Luz Elena Morales; el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Miguel Felipe Mery; el comandante de la Sexta Zona Militar, general Juan Carlos Quiroz Muñoz; el rector de la UAdeC, Octavio Pimentel Martínez; y el fiscal Federico Fernández, quien, por cierto, llevó porra.
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