Desde la llegada de la 4T al poder, la narrativa oficial ha insistido en que Pemex es “palanca de desarrollo”.
Sin embargo, los números muestran una realidad muy contraria, ya que la petrolera dirigida por Víctor Rodríguez se ha convertido en el principal drenaje de recursos públicos, comprometiendo derechos básicos como salud, educación e infraestructura.
A octubre de 2025, el Gobierno federal presumía ingresos por 5 billones de pesos, un crecimiento de 8% anual y 2.1% por encima del calendario.
La recaudación tributaria alcanzó 4.49 billones, con un aumento de 6.1% gracias a mayor fiscalización. Incluso los ingresos no petroleros crecieron 16.4 por ciento. Todo parecía ir bien…hasta que apareció el monstruo petrolero.
Pemex aportó 204 mil millones de pesos a la Federación, pero recibió 386 mil millones en transferencias.
¿El resultado? Un saldo negativo de 182 mil millones. Si sumamos los apoyos extraordinarios y la baja producción, el faltante neto asciende a 284 mil millones, casi cinco veces el presupuesto de la Secretaría de Salud.
Lo lamentable es cuando sabemos cómo se cubrió este boquete. Así es: fue con recortes, el Sector Salud ejerció 26% menos de lo aprobado; por su parte, infraestructura se redujo 29.1%, y para medio ambiente hubo 29.2% menos.
La única dependencia que no se vio afectada y, podríamos decir que hasta nadó en abundancia, fue Energía, con un sobregasto de 181% para rescatar a Pemex.
Mientras tanto, la inversión física, es decir la infraestructura básica, cayó 29%, y por cada peso de deuda sólo se destinaron 0.69 centavos a inversión, violando la “regla de oro” del endeudamiento.
El costo financiero de la deuda alcanzó un billón de pesos, el nivel más alto en 25 años. El déficit público, aunque menor que en 2024, sigue siendo de 779 mil millones.
Vale la pena preguntarse si seguir apostando por Pemex es viable, pues la petrolera consume recursos que deberían financiar hospitales, escuelas y seguridad.
El gasto en salud apenas representa 9% del presupuesto, menor al año pasado. Educación avanza lento, y ciencia y tecnología retroceden.
En contraste, la protección social, los programas clientelares del Gobierno de Claudia Sheinbaum, se llevan 23.3% del gasto, y el pago de deuda, 13.4 por ciento.
Debemos cuestionar cuánto más vamos a sacrificar para sostener a una empresa que no genera valor neto. Y lejos del dicho del Gobierno, Pemex no es palanca, es ancla.
Y mientras no se reconozca, el país seguirá hipotecando su futuro para mantener vivo un modelo agotado.
LA ALEMANA Dr. Oetker amplió su planta en Querétaro con una inversión superior a 20 millones de euros, lo que confirma a México como centro estratégico para la industria alimentaria en Latinoamérica. Con 25 mil metros cuadrados adicionales y una capacidad proyectada de 250 toneladas diarias, la compañía capitaneada por Humberto Varela Ochoa busca fortalecer su presencia en mercados clave como Estados Unidos y la región. Esta inversión no sólo impulsa la competitividad de marcas como D’Gari y Rexal, sino que posiciona a Querétaro como un polo industrial de alcance internacional.
DONDE HUBO cambio de estafeta fue en la presidencia de la Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias (Amefibra): apunte usted como nuevo líder de este gremio a Jorge Ávalos Carpinteyro para el periodo 2026-2027. Con experiencia en Fibra Monterrey y participación previa en Ampip, Ávalos llega con una visión orientada a la transparencia, competitividad y generación de valor sostenible. Su reto será mantener el crecimiento del sector en un entorno económico dinámico, consolidando estándares corporativos y fortaleciendo la relación con inversionistas y desarrolladores.
EL INSTITUTO Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) anticipa un cierre económico débil para México en 2025, reflejado en un consumo prácticamente estancado con un crecimiento acumulado de apenas 0.35% anual, el más bajo desde 2020. A esto se suma la primera contracción en cinco años de la inversión fija, que cae 6.79%, afectada por el recorte en el gasto público y la consolidación fiscal. Mientras la actividad industrial muestra una baja de 1.65%, las exportaciones se han convertido en el principal motor, aunque con cambios relevantes: el equipo de cómputo hacia Estados Unidos casi duplica su volumen, mientras la industria automotriz retrocede.
LA INDUSTRIA automotriz mexicana enfrenta un año complejo, pues la Inversión Extranjera Directa cayó 20.1% en los primeros tres trimestres de 2025, sumando 7 mil 869 millones de dólares. Este retroceso se atribuye a los aranceles impuestos por Estados Unidos, que han afectado tanto la producción como las exportaciones, las cuales disminuyeron 4.9% tras años de crecimiento sostenido. Aunque México sigue siendo el principal proveedor de autopartes para el mercado estadunidense, la presión comercial y la revisión del T-MEC en 2026 obligan a replantear estrategias.
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