Como todo matrimonio a conveniencia, la alianza del PRI y el PAN en Coahuila ya pasa por su primera crisis y esta se ventiló con el reclamo del presidente nacional del PAN, Marko Cortés, al gobernador Manolo Jiménez para que respete un acuerdo que daría a los azules la candidatura a la Alcaldía de Torreón. Luego vino el revire de Manolo exigiendo al PAN no ponerse moños en el estado porque ni sacaron tantos votos. El Gobernador dice que el acuerdo era que el PAN sacara 20% de los votos para que se le diera mano en Torreón, y en el PAN dicen que nunca hubo porcentajes. En lo que son peras o manzanas, las hormigas dicen que la exigencia de Marko tiene que ver con intereses más allá de La Laguna y que la candidatura en Torreón es lo menos importante, porque todo el sainete es una forma de negociar otros acuerdos a nivel nacional con la dirigencia del PRI. De hecho, la plana mayor del PAN en Coahuila llevaba varios días tratando de atemperar los ánimos de su dirigente nacional para que no se llevara entre las patas a la alianza en Coahuila.
Y es que los panistas de Torreón saben que sin el PRI no llegan a ningún lado, pues el voto útil para evitar el avance de Morena los hundiría, como se vio en la elección municipal de 2021, cuando votantes panistas abandonaron a su candidato Marcelo Torres para votar por el priista Román Cepeda y evitar una victoria de Morena, que se beneficiaba de la fractura en sus rivales. Fue la lógica que animó la alianza de 2023, porque si no van juntos, Morena les come el mandado. Por cierto, hablando de Román, se le debió atragantar el desayuno cuando supo del reclamo de Marko Cortés, porque en una de esas le hacían de chivo los tamales con su reelección. Al parecer se tranquilizó con las declaraciones del Gobernador, que no le compró el berrinche al panista.
Las hormigas que ayer fueron arrastradas por el viento a la Plaza Mayor reportan que Román Cepeda tuvo una encerrona con sus directores en la que les pidió ponerse a jalar y no bajar la guardia en el año electoral. Fue un mensaje estándar que de todas formas puso a temblar a más de uno cuando el Alcalde dijo que no descarta hacer cambios en su equipo, pero no dio ni nombres ni cargos. La otra cosa que trae en ascuas a los funcionarios municipales es que Román ha desplegado una labor de contrainteligencia para sacar a los “topos” que estarían pasando información a Xavier Herrera, que sigue en la lucha por la candidatura a la Alcaldía. Se dice que Xavier tiene fuertes lazos con personal de la Presidencia, de los tiempos en que trabajó en los ayuntamientos de Eduardo Olmos y Miguel Ángel Riquelme.
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