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Puentes y festejos

Por Sergio Sarmiento

Hace 6 años

Nunca he entendido por qué las fechas históricas deben conmemorarse con feriados laborales, pero es un recurso utilizado desde la antigüedad por la Iglesia Católica. Supongo que si lo que se busca es realmente recordar las lecciones de la historia es mejor hacerlo en un día con actividades normales, sobre todo en las escuelas. Los días de asueto se convierten al final en momentos de descanso y esparcimiento, alejados del aprendizaje y la reflexión. Esto lo sabe muy bien la Iglesia, que desde hace mucho ha luchado por evitar que la Semana Santa o la Navidad se conviertan en simples periodos vacacionales.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, se ha quejado en repetidas ocasiones de lo que considera una conspiración neoliberal para borrar el conocimiento de la historia nacional. Por eso, el pasado 20 de noviembre organizó un desfile conmemorativo de la Revolución Mexicana en las calles del Centro de la Ciudad de México a pesar de que era un día laboral, con lo que provocó un brutal caos vial, como si fuera una protesta personal porque el feriado se había movido al lunes 18 de febrero.

“Los niños hablan de los puentes, pero no del por qué no asisten a la escuela un viernes o un lunes, como acaba de suceder, y resulta que hoy nadie recuerda que se promulgó la Constitución -se quejó ayer el Presidente-. Para nosotros es un hecho histórico de gran relevancia. Por eso anuncio que terminando el ciclo escolar actual propondré reformas, cambios, para regresar a las fechas históricas, para que sea festivo el día en que se conmemore una fecha histórica”.

La medida será polémica, como lo previó el propio López Obrador, pero se aprobará sin duda en un Congreso dominado por partidos que aceptan sin chistar las instrucciones del señor Presidente. El sector turístico, que ha logrado convertir estos puentes en fuentes de ingresos previsibles, que permiten mantener su actividad en temporadas bajas, resentirá pérdidas que se reflejarán en caídas en el empleo y en las inversiones.

El que el feriado sea en una fecha distinta a la conmemorativa no condena la historia al olvido, ni la coincidencia en fechas ayuda necesariamente al conocimiento histórico. Durante mucho tiempo el viejo PRI mantuvo los feriados en las fechas históricas, cuando ya muchos países desarrollados habían movido los feriados al lunes o viernes inmediato anterior, pero promovió una visión tergiversada de la historia nacional.

Una radioescucha me escribe: “Soy maestra de preescolar. Comenté con mis pequeños alumnos acerca de la Constitución y de puente me fui a la bella ciudad de Puebla; visité el increíble Museo Barroco, la biblioteca Palafoxiana y consumí diversos servicios y productos como hotel, artesanías y ricos camotes, aportando en la medida de mis posibilidades al movimiento de la economía”. Al Presidente, sin embargo, esto le parece neoliberal.

Si lo que queremos es una mejor comprensión de la historia, mejoremos la calidad de la enseñanza e impulsemos, sobre todo, la discusión de la historia. Rechacemos la propuesta de regresar a la versión acartonada de héroes y villanos, con moralejas politizadas, que impulsaba el viejo PRI. Golpear a la industria turística, y a los maestros y a los trabajadores que quieren tener certeza sobre sus descansos, no es el mejor camino para entender la historia.

Butt. ¿quién?

El exalcalde de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg (se pronuncia But-ech-ech), sorprendió al quedar en primer lugar en las asambleas de Iowa del Partido Demócrata de Estados Unidos. Tiene solo 38 años, es moderado, gay y está casado con un hombre. Sería un candidato contrastante con Donald Trump

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