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Agencias
Publicado el martes, 26 de abril del 2016 a las 14:00
Montevideo, Uru.- Estaciones de servicio y puntos carreteros eran los lugares elegidos para realizar el intercambio de importantes sumas de dinero, entre el supuesto líder del narcotráfico, Gerardo González Valencia, y sus intermediarios en Uruguay.
En el marco de la mayor operación contra el lavado de activos en la historia de Uruguay, la jueza especializada en Crimen Organizado, Adriana de los Santos, y la fiscal María Camiño remitieron al presunto cabecilla del cártel de Los Cuinis.
También fueron procesadas con prisión otras cuatro personas por un delito de asistencia al lavado de activos.
Entre ellas se encuentran su suegro, que actuó como intermediario en varios negocios, y los integrantes de un matrimonio que trabajaban como jardineros de la casa que el acusado adquirió por 2 millones de dólares en el balneario de Punta del Este, en 2012.
Las formas
En el auto de procesamiento de la magistrada se revela, entre varios detalles, la forma en que los involucrados lavaban dinero en efectivo en Uruguay, el cual estaría vinculado al narcotráfico.
El segundo al mando de Los Cuinis utilizaba a un intermediario (G) que le guardaba dinero, en moneda nacional y extranjera, el cual había sido comprado en una casa de cambio de la ciudad de Piriápolis.
El ahora procesado se encontraba con sus intermediarios algunas veces en una estación de servicio, y otras en diferentes puntos carreteros, “para recibir o entregar los paquetes con dinero que fueron filmados por la autoridad administrativa y reconocido por G”, expresa el parte.
Además, el líder criminal daba indicaciones a G de qué tenía que hacer con el dinero depositado en su casa.
“En algunas oportunidades debía comprar o vender moneda extranjera, en otras entregarle a su suegro la cantidad de 20 mil dólares, realizándose el encuentro en una estación de servicio”, dice el auto de procesamiento.
En otra oportunidad, G se trasladó hasta la intersección de la ruta 37 con la ruta Interbalnearia hacia Punta del Este, donde recibió un paquete de dinero que le entregó el propio González Valencia, hecho que fue filmado por investigadores.
Sus claves
Las grabaciones telefónicas, por otra parte, permitieron detectar que en las conversaciones se referían a Punta del Este como “Tumba” y a Montevideo como “Big Tumba” o “Big City”, concertando encuentros en esas ciudades, llegando a acudir G hasta Montevideo, debido a que el hermano de Abigael González, líder máximo de Los Cuinis, estaba Al allanar la casa de G, se encontraron 5 mil dólares y 300 mil pesos uruguayos en efectivo, propiedad de González Valencia, y “presuntamente habrían quedado en calidad de depósito 8 mil dólares, en la casa de cambio de la ciudad de Piriápolis.
De la indagatoria también surge que González Valencia y su esposa compraron en efectivo varios vehículos de lujo en el país, de los que figuraban como propietarios dos personas de nacionalidad uruguaya que se desempeñaban como caseros del millonario chalet adquirido en Punta del Este por el capo mexicano. El auto de procesamiento también establece que “En Uruguay ninguno de los miembros de la familia desarrollaba una actividad laboral, ni comercial, ni lucrativa lícita, no recibía rentas, por lo que los gastos eran cubiertos por fondos que provenían desde México, como lo admitió González Valencia.
“Manifestando que ingresaba ‘dinero vivo’ a nuestro país, no realizando transferencias bancarias, ya que no posee cuentas bancarias, ni tampoco tenía en México ninguna actividad laboral”.
El fallo entiende que “existen serios indicios que esos fondos provienen presuntamente de las actividades de narcotráfico, vinculados a los cárteles de Los Cuinis y de Jalisco Nueva Generación”.
Cazador presumido
González Valencia y su esposa, junto a sus hijos de 11, 7 y 3 años, llegaron en 2011 al balneario donde trabaron amistad con muchísimas personas, tanto por los negocios inmobiliarios del mexicano, como por los compañeros de clase de los niños.
De la mano de una notaria y del operador inmobiliario que lo asesoró hasta que fue detenido el pasado jueves, adquirió tanto casas como terrenos ubicados entre Punta Ballena y Punta del Este. La Justicia dictaminó el sábado que las propiedades fueran embargadas.
El jalisciense no ocultaba su fortuna, y todos los días era visto circulando por Punta del Este en autos de lujo.
Los niños ingresaron a uno de los colegios privados más caros del balneario. Y la vida transcurría como la de cualquier familia de extranjeros. Eventualmente eran visitados por los abuelos maternos provenientes de México.
“El tipo se presentó como mexicano y que tenía como profesión la de cazador. Mira nada más”, relató un empresario de la zona, cuyos hijos eran compañeros de clase de los tres niños mexicanos.
El predio del chalet que adquirió, Quincho Grande, está compuesto por dos viviendas, una piscina, y una cancha de futbol donde uno de sus hijos exhibía los dotes de su zurda privilegiada. En el predio también hay una cancha de tenis.
Estrategia
Sin embargo, así como llegó, la familia desapareció un año atrás, sin aviso. El matrimonio mexicano se mudó a Montevideo.
Al divulgarse la investigación sobre los Panama Papers y las sociedades anónimas creadas por Mossack Fonseca —donde figuraban varias a su nombre—, se resolvió adelantar la Operación Jalisco, ya que tenían claro que preveía huir por la frontera con Brasil. (Con información de El País de Uruguay y El Observador)
alojado en un hotel de la capital uruguaya.
‘Dinero vivo’

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