Negocios

Publicado el jueves, 29 de mayo del 2025 a las 04:14
Ciudad de México.- El 38.2% de las empresas con al menos una solicitud de financiamiento rechazada canceló sus inversiones en el país, mientras que 45% retrasó su expansión o compra de maquinaria para continuar con sus operaciones, reveló la Encuesta Nacional de Financiamiento de las Empresas (Enafin) 2024.
En los últimos tres años les rechazaron al menos una solicitud de financiamiento a 13 mil 795 empresas sin motivo o razón, porque no tenían garantías o avales suficientes, porque no contaban con historial crediticio, porque no podían comprobar ingresos o por baja capacidad de pago, expuso Susana Pérez, directora general de Estadísticas Económicas del Inegi, en la presentación de resultados de la Enafin 2024.
De estas 13 mil 795 empresas a las que les rechazaron al menos una solicitud de financiamiento, 72% reportó haber sufrido diferentes afectaciones.
Mientras que 45% retrasó la expansión de su negocio, 38% canceló las inversiones que tenía previstas, otro 23% canceló contratos, pedidos o servicios y 18% detuvo sus operaciones temporalmente.
Además, 10.7% de empresas recortó personal debido a la falta de financiamiento.
De acuerdo con la Enafin 2024 de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Inegi, publicada este miércoles, el rechazo de una solicitud de crédito de mayor monto puede tener implicaciones que afectan el desempeño de las empresas.
El 32% de las empresas cuya solicitud de crédito de mayor monto fue rechazada entre 2022 y 2024 retrasó sus planes de expansión, y 28% de este grupo señaló que tuvo que cancelar las inversiones que tenía previstas, lo que implica que el principal canal de afectación fue sobre el crecimiento futuro de la empresa.
El rechazo del crédito también puede afectar la operación cotidiana de las empresas, ya que 17% de las empresas con rechazo señaló que tuvo que cancelar contratos con clientes y proveedores.
Se vuelve México más complejo para negocios
México subió al tercer lugar global en el Global Business Complexity Index (GBCI) 2025, el ranking que cada año publica TMF Group para medir la dificultad para hacer negocios en 79 jurisdicciones responsables de 94% del PIB mundial. El ascenso, desde la cuarta posición en 2024, confirma que el país se consolida como una de las economías más complejas en términos regulatorios, fiscales y administrativos.
Sin embargo, esa complejidad no frena el interés por invertir. Por el contrario, el flujo de capital extranjero sigue activo. “Lo que más vemos en nuestro negocio es que la inversión no se detiene. Llega desde Estados Unidos, Europa y China, con empresas decididas a establecerse aquí”, explica en entrevista Dunia Salomón, directora general en México de TMF Group.
El atractivo se sostiene en su posición geográfica estratégica y en su red de tratados comerciales, clave para el nearshoring. A pesar del entorno incierto y las reformas recientes, en materia laboral y la judicial, México mantiene las puertas abiertas, “Tiene retos, pero no ha dejado de ser competitivo”, añade Dunia Salomón.
La mayor complejidad de hacer negocios en México responde a múltiples factores. Uno de ellos es que otros países avanzaron en simplificar sus procesos regulatorios, también se encuentra la falta de homogeneidad en la aplicación de normas: una ventanilla puede pedir cinco requisitos y otra seis. La digitalización avanza, pero aún no reemplaza por completo los trámites presenciales. Esto genera cuellos de botella, sobre todo tras la pandemia, cuando la demanda aumentó y la capacidad operativa no se recuperó del todo.
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