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Soberanía real

Por Jorge A. Meléndez

Hace 5 meses

“Sheinbaum está ideológicamente predispuesta a seguir defendiendo la soberanía de México frente a la excesiva injerencia de su vecino del norte.

“Políticamente, una purga bajo presión estadunidense fracturaría la coalición de Morena de la que depende.

“Además, la identidad fundacional de Morena está imbuida de una visión del mundo antisistema y antiimperialista, lo que significa que actuar en nombre de Washington se parecería demasiado a una rendición como para ser políticamente aceptable para la base del partido”.

Parte de una nota reciente de Bloomberg.

Cien por ciento de acuerdo.

En parte por eso a la doctora le encanta enrollarse en la bandera de la soberanía. Es la excusa predilecta cuatrotera para defender lo que sea.

Para entender por qué les gusta tanto, hay que remontarse al significado de soberanía.

Según el sitio “concepto”, el término soberanía proviene del término francés souveraineté y este del latín superanus, ambos refieren al sentido de un “poder supremo”.

Ándale, por ahí va la cosa: la 4T defiende su poder supremo.

Explica el sitio que el significado contemporáneo proviene en gran medida del filósofo inglés Thomas Hobbes, quien afirmaba que en todo Estado debía existir una persona o un conjunto de personas que concentraran el poder supremo para imponer la ley.

El concepto de soberanía en la época moderna surge “a partir de la obra de pensadores como John Locke y Jean-Jacques Rousseau, filósofos que plantearon que el Estado se basa en un contrato social por el que los ciudadanos transfieren su poder al Gobierno, que garantiza seguridad y protección mutua, manteniendo la soberanía en el pueblo”.

Eso me gusta mucho más.

Para lograr una soberanía real, los políticos deben cambiar su mira. Abandonar una soberanía que defiende al rey (o la reina) para abanderar una soberanía que beneficie al ciudadano.

Esa sí es la soberanía que nos conviene, Presidenta.

Para no quedar en términos etéreos, aquí le van ejemplos prácticos:

* Soberanía es que la ciudadanía tenga la electricidad más barata y más limpia posible en el lugar, tiempo y cantidad que se requiera. Nada que ver con defender a la CFE. Eso es irrelevante.

* Soberanía es contar con combustibles suficientes a precios competitivos y que el Estado reciba los ingresos máximos de su renta petrolera y de gas. Por supuesto, no es apoyar a una paraestatal obesa e ineficiente que no mejora nunca.

* Soberanía es que el ciudadano común y corriente pueda salir a la calle sin convertirse en víctima de la inseguridad.

* Soberanía es que no gobierne el crimen organizado.

* Soberanía es que la educación prepare a los chavos para mejorar. No es adoctrinarlos para sufrir una pobreza buena.

* Soberanía es que los pobres de hoy sean la clase media de mañana. No es perpetuar la pobreza por conveniencia política.

* Soberanía es que el sistema de salud pública te ayude a mantenerte sano. Obviamente, no es que este sistema te mate.

* Soberanía es que la justicia se imparta imparcialmente por jueces preparados. No es una justicia de tómbolas y acordeones.

* Soberanía es que el país tenga altas tasas de crecimiento económico para que así se generen empleos bien remunerados.

* Soberanía es apostarle a proyectos de infraestructura que potencien al país. No es redoblar apuestas perdedoras en elefantes blancos y sistemas de transporte del siglo 19.

* Soberanía es eficiencia gubernamental, obras de calidad que se necesiten y a buen precio.

* Soberanía es eliminar la complicidad política-crimen organizado.

* Soberanía es actuar en beneficio real de la ciudadanía. No es privilegiar ideologías rígidas que ya fracasaron en el mundo.

Esa es la soberanía de Locke y Rousseau. Esa es la soberanía que nos conviene a todos.

Esa es la soberanía que debería aplicar para decidir lo que va a hacer para lidiar con la granada política que le manda Mr. Trump.

¿Qué les conviene a los mexicanos?

No qué le conviene a usted. No qué le conviene a su padrino de Palenque. No qué le conviene al movimiento.

No.

Qué le conviene a los mexicanos.

Soberanía para la ciudadanía y no para el poder supremo.

 

En pocas palabras…

“En ausencia de la justicia, la soberanía es un robo organizado”.

San Agustín

 

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