Ojalá y no suceda, que lo que hoy festejan los seguidores del Presidente de la República por la postura de Estados Unidos y Canadá para hacer consulta sobre la reforma energética, no tenga mayores consecuencias para México.
Las decisiones unilaterales en un Gobierno, de cualquier nivel, pueden traer consecuencias desastrosas, pero expuesto a nivel nacional e internacional da lástima y vergüenza.
Cuando la ignorancia y la tontejez asoma, el lisonjero y lambebotas replica el “Uy, qué miedo, mira cómo estoy temblando”, por el apercibimiento del INE para que frenen la promoción política, de ése tamaño el liderazgo de Diego del Bosque en Coahuila.
Al baile
El que se lleva a los ciudadanos al baile, literal, es el senador Armando Guadiana Tijerina, quien rinde hoy su Cuarto Informe Legislativo en la plaza principal de Monclova, al ritmo del grupo musical Sonora Dinamita y Pegasso.
Una invitación que hizo extensiva a todo el público que guste del bailongo, se dé cita a al las 7 de la tarde ya después de chutarse su rollo de actividades a mover la cadera.
Si algo tiene Guadiana es billete para gastar en lo que le plazca, lo que diga o haga el INE o sus opositores le vale un reverendo comino, dice que también se los “bailará”.
Garantizado
La huelga que estallaron los trabajadores del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana no causará interrupción el servicio de telecomunicaciones, que en un comunicado da garantía de ello.
Resulta que la empresa de Carlos Slim, TELMEX, tenía rato haciendo cambios de infraestructura, dirán “tecnología de última generación” que les permite contar con una red que opera de forma autónoma.
Las negociaciones entre Sindicato y empresa continúan, pero pueden llevársela calmado para lograr el acuerdo que mejor convenga a las partes.
Total, el servicio de teléfono alámbrico ya no se usa, peero que no falle el internet porque hay problemas hasta en el ejido.
Otro estilo
El que sigue marcando la diferencia entre los alcaldes de Coahuila, es el doctor Juan Antonio Garza García, quien no pierde pisada, lo mismo recorre sectores urbanos y rurales, a éstos últimos carga con su maletín para consultar gente.
El olvido es común en los ejidos de cualquier municipio, los alcaldes fueron cuando andaban en campaña, regresan con alguna dádiva u obra y no vuelven más, el alcalde de Castaños, el doctor Juan Antonio, hace la diferencia.
Sabe que tiene que ayudar a la comunidad para atenuar los efectos de la sequía, resolver peticiones y si hay necesidad de un médico y medicamento le entra.
Otra cosa el alcalde, y es de Morena pero sencillo, humano, sin ufanarse de cualidades, con civilidad política. Y como dijo Don “Lalo” hasta con camisa de marca, el pantalones trepados hasta el pecho se ve “nacote” el vecino.
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