Coahuila
Hace 6 años
Nicanor Moyeda Frías
Es un gusto saludarles nuevamente por este medio, recuerden que este espacio busca crear una cercanía entre un Servidor y Ustedes Lectores, para con ello disipar las dudas que amablemente nos hacen llegar; esta ocasión nos escribe nuestra Amiga María Elena, lo siguiente:
“Amigo Notario siempre leemos sus columnas. Tengo la intención de regalarle una propiedad a mi hija pero quiero que no se la pueda reclamar su esposo, ya que han tenido problemas recientemente y no me gustaría que mi yerno quisiera reclamarle si se divorcian”.
En las siguientes líneas le explicaré algunos detalles sobre el matrimonio, ya que desde ahí podremos aclarar su duda de una manera muy sencilla.
El matrimonio es un contrato por el cual creamos derechos y obligaciones con nuestros cónyuges.
Existen dos tipos de regímenes en el matrimonio que son la separación de bienes y la sociedad conyugal.
En el régimen de separación de bienes lo que adquiere cada cónyuge es su propiedad sin tener acceso la pareja y sin necesitar del consentimiento del otro para poder venderla o donarla o disponer de cualquier modo de sus bienes
En la sociedad conyugal, todos los bienes que se adquieren durante el matrimonio por los cónyuges pertenecen a ambos.
Aún y que su hija se divorciara de su esposo, me interesa comentarle que los bienes que son adquiridos por donación o herencia por uno de los cónyuges, no son susceptibles de la sociedad conyugal (esto independientemente de la forma en que su hija y su yerno decidieron constituir el patrimonio de su matrimonio).
Con lo que ahora le he explicado espero Usted se sienta más tranquila en realizar la donación a su hija, en el entendido que cuando recibimos un bien por donación, ese bien no es susceptible de reclamarlo por el socio conyugal.
Le recomiendo acudir con el Notario de su confianza para que él pueda asesorarle y le haga saber los requisitos necesarios para realizar la donación.
Agradezco la oportunidad que me dan para aclarar sus dudas, y me reitero a sus apreciables órdenes, está columna es la numero 200, me siento muy contento de poder seguir escribiendo para Ustedes. Enhorabuena Amigos!
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