Coahuila

Publicado el lunes, 27 de octubre del 2008 a las 14:00
Palaú, Coah. – A no ser por las bolsas de aire que se activaron, cuatro jóvenes y una menor de apenas dos años originarios de Monterrey, Nuevo León, estuvieron a punto de morir tras la salirse de una curva peligrosa en el kilómetro 6 de la carretera estatal número 22, la conductora y sus acompañantes regresaban a su hogar después de participar en una brigada adventista en la ciudad de Múzquiz.
A las 10:30 horas se reportó una salida de camino en la demarcación de Seguridad Pública Municipal de este mineral, lugar hasta el cual arribaron los elementos para levantar el reporte y la Policía del Estado.
Rosana Juárez Hernández González, de 26 años y de ocupación maestra, era quien conducía un vehículo Civil Dx 2001 en color blanco, con placas de circulación 876-UZW de Estados Unidos y junto con ella viajaban cuatro personas más, entre las cuales se encontraba una menor de apenas 2 años, 6 meses que por fortuna no resultó lesionada.
Las cinco personas originarias de Monterrey, Nuevo León, se dirigían a Montemorelos después de haber participado el sábado en una brigada multidisciplinaria por parte de la Iglesia Adventista en la ciudad de Múzquiz.
El incidente se suscitó debido al exceso de velocidad en que manejaba la maestra y tras no conocer la carretera se salió de la curva que se encuentra bajando las antenas de radio, considerada como una de las más peligrosas de la carretera estatal número 22.
Héctor Armenta Sanen, de 23 años, Abisair García Longoria de 20, Elizabeth Aguilar García, de 22 y la pequeña Ángela Morales García, de 2 años y medio eran los acompañantes, que al igual que la conductora sólo se llevaron un gran susto y leves golpes tras ser protegidos con las bolsas de aire que se activaron al momento del accidente.
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