Arte

Publicado el miércoles, 17 de diciembre del 2025 a las 04:04
Saltillo, Coah.- Según la mitología griega, Poseidón, dios de los mares, regaló un hermoso toro blanco al rey Minos, de Creta, para que lo sacrificara en su honor. Aunque el monarca cretense no lo hizo, ofendiendo a la divinidad quien, en venganza, se convirtió a sí mismo en un buey níveo que, saliendo del mar, enamoró a Pasífael, la consorte de Minos, arrastrándola a un océano de deseo y pasión que terminó desembocando en un monstruo: el Minotauro, ser con cabeza de toro y cuerpo de humano que habitó en el laberinto de creta.
Ese motivo del deseo intempestuoso y violento, es el que recupera el escritor Jordi Soler aunque traspasa la historia a las altas tierras de Veracruz, en la novela En el Reino del Toro Sagrado (Alfaguara).
En esta historia, Soler relata la vida de Artemisa, una hermosa mujer de ascendencia griega, quien vive en un pueblo perdido en la sierra de Veracruz. Donde es deseada y adorada “como a una diosa”. Narrada con diferentes voces, esta historia cuenta también la obsesiva “relación que Artemisa establece con un ser extraño y atemorizante, un animal casi mitológico al que parece unirla una pasión desmedida que la precipita a un destino inhumano”.
Esa mezcla de tradiciones dentro del libro es porque el autor ve en “México y Grecia dos territorios fundados en la mitología” y que han sido analizados por la literatura, de la misma forma que, antes que él, lo hicieron “Alfonso Reyes lo hizo con mucha claridad, también Carlos Fuentes en alguna de sus novelas cruzó las dos mitologías, también Octavio Paz, también lo hizo José Vasconcelos”.
De ahí que la novela sea una historia que, en cierto sentido, ensaya una teoría sobre el agua y el toro como aspectos creadores.
“
Lo que hago es añadirme a esa tradición de escritores mexicanos que han sido deslumbrados por la mitología, primero por la propia, porque los mexicanos estamos permanentemente afectados por las criaturas mitológicas, como Quetzalcóatl, o por el contrario, como esa figura filosófica en agua, que es el agua quemada, el agua y el fuego combinados en un solo elemento que nos indica nuestra estereofonía a la hora de enfrentar la vida.
“
La novela parte de la imagen del toro, y de la invención de una serie de páginas para explicar lo que significa esa imagen dentro de mi novela. No se trata de una novela sobre los mitos griegos, es simplemente la transposición de un mito que me gusta y me impresiona, a la realidad mexicana del siglo 21, la realidad rural”, comentó Soler en entrevista con Zócalo.
Así, los personajes de En el Reino del Toro Sagrado deambulan entre la memoria y el cuerpo, en los recuerdos y la sensación vital, la sensualidad de la humedad y la violencia de la selva la cual toma peso gracias a la prosa serpenteante y densa que Soler utiliza en el libro.
“
Pensé desde el principio que la prosa tenía que parecerse a la selva que estaba escribiendo. Esta naturaleza de la prosa me permitió integrar un montón de temas que en otro tono y en una prosa con otros colores no hubiera conseguido integrar, porque a esta efervescencia selvática de la prosa le cabe cualquier cosa, es decir, dentro de ese caos de la naturaleza caben absolutamente todos los temas, de entrada las dos mitologías encajan perfectamente con ella y también todas las historias que voy contando”, comentó el también autor de Usos Rudimentarios de la Selva.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias