En Torreón, la austeridad quedó —literalmente— hecha garras. Marta Rodríguez Romero, directora del Centro de Justicia Municipal y una de las funcionarias más cercanas al alcalde Román Alberto Cepeda, lució en la sesión solemne por el 118 aniversario de la ciudad un vestido Versace con precio de etiqueta de 175 mil pesos. No se trata de un detalle menor: la también esposa del recién destituido secretario del Ayuntamiento, José Elías Ganem Guerrero, asegura tener el visto bueno del alcalde para buscar una candidatura a diputada local. Imagínese: mientras el torreonense común batalla todos los días con baches, recibos de agua inflados y servicios públicos deficientes, quienes aspiran a representarlos presumen lujos que pocos pueden costear. Si así es en la pre, per campaña, ¿qué se puede esperar si llega al Congreso?
Video fantasma
Vaya que levantó sospechas que el senador Luis Fernando Salazar eliminara de sus redes sociales el video en el que reveló que, de manera “voluntaria”, el secretario de Organización de Morena en Coahuila y principal operador de Andrés Manuel López Beltrán en la región, Fernando Hernández, alcanzó un pedacito —unos 60 mil pesos— de los 66 millones que presuntamente se desviaron del gobierno municipal para reparar bombas de agua, a través del sindicato señalado como facturero. Según el senador, Hernández nada tenía que ver y la transferencia fue una travesura del alcalde Román Alberto Cepeda para embarrarlo.
Hasta ahí todo bien, pero lo interesante vino después: el video desapareció. ¿Descubrió Salazar algo que lo hizo recular? ¿O pesan más las versiones de cercanía entre el operador morenista y el ex secretario del Ayuntamiento en Torreón?
Los mariachis callaron
Empezando por Diego del Bosque Villarreal, dirigente estatal de Morena, seguido del senador Luis Fernando Salazar, ninguno de los morenistas del primer frente de batalla en la Laguna abrió la boca frente a la intentona legal de los hijos mayores de Andrés Manuel López Obrador para ampararse y evitar ser detenidos por la Fiscalía General de la República. En política, la máxima dice que cuando alguien busca el amparo, es porque escucha pasos en la azotea. Y mientras tanto, en Coahuila, los mariachis callaron… justo en plenas fiestas patrias.
Bajo rating
¿Qué tan por los suelos andará el rating de Mario Cepeda Villarreal, operador de los programas sociales en la Laguna —“Mayín”, le dicen—, que ya ni a la ceremonia del Grito de Independencia en Viesca o Matamoros lo invitan, con todo y la relevancia que tienen la ciudadanía y la clase política de esos dos municipios?
Lejos quedó aquella época en que el otrora poderoso controlador del SIMAS Rural dictaba agenda y ordenaba en qué lugar debía ser acomodado en las principales ceremonias públicas.
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