Arte
Por
La Jornada
Publicado el jueves, 12 de febrero del 2026 a las 13:47
Berlín.- La 76 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín, mejor conocido como Berlinale, arrancó este jueves 12 de febrero con una proyección dirigida por una joven cineasta de Afganistán, Shahrbanoo Sadat.
El nombre de un país como Afganistán genera de entrada una combinación de incomprensión y tal vez resignación política así como compasión por las mujeres que ahí siguen viviendo.
Aunque la película fue rodada en su totalidad en Alemania, Sadat viajó a Afganistán en 2021 tres meses antes de la entrada al poder de los talibanes para documentarse y acompañar a periodistas de un periódico local.
Ver esta publicación en Instagram
El título en inglés, No Good Men, que podría traducirse como No Hay Hombres Buenos, se presentó en la sección de Berlinale Special. La sección Berlinale Special es una de las más importantes del festival y aunque los filmes de esta sección no entran en competencia por el Oso de Oro, muestra trabajos de géneros variados que inviten a la reflexión y enfocada también en la experiencia de la audiencia.
El filme alude en gran parte a la situación de extrema discriminación que sufren las mujeres en Afganistán desde la visión de una periodista que trabaja para una importante agencia de noticias en Kabul. La protagonista Naru, interpretada por la misma directora Shahrbanoo Sada es una camarógrafa en Kabul en las semanas previas al retorno de los talibanes en 2021. Dentro de su trabajo entrevista a numerosas mujeres que revelan la violencia intrafamiliar de que son víctimas expresando todas ellas que “no hay hombres buenos en Afganistán”.
Las estrictas normas y expectativas para las mujeres están definidas desde la perspectiva patriarcal, la protagonista descubre en un compañero de trabajo, apoyo, empatía y generosidad; se encuentra separada del padre de su pequeño hijo y la relación con su colega le permite mirar a la figura masculina desde otro ángulo.
El enfoque humano más que los conflictos políticos del país es el centro de la historia. Momentos de humor y de tensión se combinan de manera armónica; las escenas que dieron la vuelta al mundo donde cientos de afganos desesperados trataban de subirse a un avión son conmovedoras.
La elección de una película de un país casi olvidado por el mundo como es Afganistán para inaugurar la Berlinale es parte del carácter político de este festival.
De hecho la cineasta afgana comentó que su país no cuenta con industria de cine y el proceso creativo fue para ella también doloroso.
“ Llegué a Alemania hace cuatro años habiendo salido de mi país bajo condiciones traumáticas, lo primero que me obligaron a hacer aquí fue tomar un curso de alemán; fue muy difícil para mi pues una vez que llegue a este país que emergió toda la grave situación en que me encontraba.
La norteamericana Tricia Tuttle, directora del festival se presentó como moderadora en la conferencia de prensa; comentó para La Jornada sobre el proceso de elección de la película de apertura; “es un proceso muy complejo en donde está involucrada mucha gente y donde hay muchas voces para tomar decisiones en este caso es combinación de un punto de vista político pero es un filme que mueve muchas otras emociones, se trata de mostrar algo que tal vez no has visto en cine, también bien queremos sorprender al público.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 10 horas
Hace 11 horas
Hace 23 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias